Publicado 29/09/2020 18:11CET

Pequeña fuga aislada en la Estación Espacial tras semanas de búsqueda

Pequeña fuga aislada en la Estación Espacial tras semanas de búsqueda
Pequeña fuga aislada en la Estación Espacial tras semanas de búsqueda - NASA

   MADRID, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

   El control de vuelo de la Estación Espacial Internacional ha localizado una fuga sin peligro inmediato en la atmósfera artificial que mantiene con vida a los tripulantes del complejo orbital.

   A última hora de la noche del 28 de septiembre, los controladores de vuelo despertaron a la tripulación de la Expedición 63 para continuar solucionando una pequeña fuga en la Estación Espacial Internacional que parecía crecer en tamaño.

   El análisis de tierra de los módulos probados durante la noche aisló la ubicación de la fuga en el área de trabajo principal del módulo de servicio Zvezda. Se están realizando trabajos adicionales para localizar con precisión la fuente de la fuga, explica la NASA.

   La fuga, que ha sido investigada durante varias semanas, no representa un peligro inmediato para la tripulación con la tasa de fuga actual y solo una ligera desviación del horario de la tripulación.

   El astronauta de la NASA y comandante de la estación Chris Cassidy y los cosmonautas de Roscosmos Anatoly Ivanishin e Ivan Vagner recibieron instrucciones de trasladarse al segmento ruso para recopilar datos en varios lugares de los módulos rusos. Desde entonces, el tamaño de la fuga identificada durante la noche se ha atribuido a un cambio temporal de temperatura a bordo de la estación y la tasa general de fuga permanece sin cambios.

   Se realizaron verificaciones de fugas previas en los módulos en el segmento estadounidense de la estación.

   Una por una, la tripulación cerró las escotillas entre las secciones de popa y proa de Zvezda y los pasillos de Zvezda hacia el compartimento de acoplamiento Pirs y el módulo Poisk mientras usaba un detector de fugas por ultrasonido para recopilar datos.

   Durante la noche, especialistas estadounidenses y rusos en la Tierra tomaron medidas de presión para tratar de aislar la fuente de la fuga. Una vez completados los controles nocturnos, la tripulación volvió a abrir las escotillas entre los segmentos de Estados Unidos y Rusia y reanudó sus actividades regulares.