Publicado 26/10/2021 11:19CET

Pistas antiguas pueden ayudar a predecir el cambio climático abrupto

Cambio climático
Cambio climático - PIXABAY

   MADRID, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Los "puntos de inflexión" del clima pueden entenderse y predecirse mejor utilizando datos sobre el cambio climático tomados del pasado antiguo, según un nuevo estudio publicado en PNAS.

   La comprensión actual de los puntos de inflexión, en los que el sistema climático supera un umbral a partir del cual se producen cambios importantes y a menudo irreversibles, es limitada. Esto se debe a que tal evento no se ha producido en tiempos recientes y, desde luego, no desde que los científicos empezaron a registrar datos climáticos.

   Los modelos del sistema terrestre, que se utilizan habitualmente para predecir el clima, se basan en nuestra comprensión de los procesos físicos, químicos y biológicos que actúan conjuntamente para conformar el medio ambiente de nuestro planeta.

   Sin embargo, los científicos saben que estos modelos no ofrecen una imagen completa, porque no simulan acontecimientos climáticos conocidos del pasado.

   En el nuevo estudio, investigadores de la Universidad de Birmingham y de la Universidad de Bristol, en Reino Unido, demuestran cómo el conocimiento de las reconstrucciones climáticas de hace miles de años puede utilizarse para afinar los modelos del Sistema Tierra y proporcionar una comprensión más precisa de los umbrales del sistema climático.

   El autor principal, el doctor Peter Hopcroft, de la Facultad de Geografía, Ciencias de la Tierra y Medioambientales de la Universidad de Birmingham, apunta en un comunicado que "la modelización del clima es la única forma que tenemos de predecir el cambio climático futuro, pero cuando se desarrollan los modelos sólo se evalúan con las observaciones meteorológicas de los últimos 150 años aproximadamente".

   Según explica, "esto significa que no tenemos forma de verificar sus predicciones sobre posibles cambios bruscos, cuyos riesgos probablemente aumentarán a medida que el planeta se caliente. Los registros paleoclimáticos de cambios climáticos abruptos del pasado más profundo nos permiten superar este problema".

   En su estudio, el equipo se centró en un ejemplo clave, el "reverdecimiento" y la posterior y rápida desertificación del Sáhara, que tuvo lugar a mediados del Holoceno, hace unos 6.000 años.

   Introduciendo los datos del polen fósil y los registros sedimentarios en un modelo climático típico, pudieron demostrar que el modelo podía predecir la transformación del Sáhara en una sabana, marcada por una mayor cobertura vegetal, la expansión de los lagos y, sobre todo, el aumento de las precipitaciones.

   A continuación, los resultados se compararon de forma independiente con los estudios de los registros de sedimentos marinos de la región, mostrando cómo el modelo captaba con precisión un retorno muy rápido a las condiciones desérticas sobre el Sáhara.

   "Ahora tenemos que aplicar estos métodos a otros modelos para comprobar la universalidad de los resultados --añade Hopcroft--. Pero al demostrar cómo se puede utilizar la información paleoclimática para mejorar la forma en que los modelos pueden simular el cambio climático abrupto del pasado, esperamos poder empezar a aumentar nuestra confianza en las proyecciones futuras de eventos abruptos".