Recurso de redes sociales - UNSPLASH/MANAS RB
MADRID, 16 Jul. (Portaltic/EP) -
Las redes sociales han acostumbrado a sus usuarios a ver un contenido tras otro sin dar tiempo para pensar con funciones como el 'scroll' infinito o la reproducción automática de los vídeos, pero existen alternativas de diseño que hacen que la experiencia sea más consciente del tiempo que se pasa en ellas.
El 'scroll' infinito, la reproducción automática, los 'push' de notificación y los sistemas de recomendación personalizados de Instagram y Facebook están en el punto de mira de la Comisión Europea por formar parte de un diseño adictivo que puede costarle una multa millonaria a Meta.
Estas funciones llevan años siendo objeto de críticas por su capacidad para enganchar a los usuarios para que pasen horas en las redes sociales, y en febrero llevaron el director ejecutivo de Meta, Mark Zucherberg, a defender que su red social Instagram estaba diseñada para ser útil, en el marco de un juicio histórico sobre la adicción de las redes sociales en Estados Unidos.
De esas funciones, una de las más polémicas es el llamado 'scroll' infinitivo, la acción de desplazarse por la pantalla de abajo a arriba para seguir viendo nuevos contenidos, que hace perder a los españoles casi dos días de media al mes, como advirtió un informe de OnePlus publicado el año pasado.
Esta forma de consumir contenido no es inocua; más de la mitad de los usuarios reconoce haber sentido efectos adversos como cansancio, ansiedad o culpa tras pasar demasiado tiempo deslizando en sus móviles, e incluso el 28 por ciento asegura que hace disminuir su capacidad creativa.
El 'scroll' infinito está presente en Instagram y Facebook, pero también en otras plataformas como TikTok, principalmente para los vídeos de corta duración. Su extensión hace difícil pensar en alternativas menos perjudiciales, pero existen, como la posibilidad de pasar de página para cargar nuevos contenidos, un diseño que Google recuperó hace dos años para los resultados de su Buscador.
Incluso Instagram, una de las plataformas que investiga la Comisión Europea, tuvo en el pasado un diseño menos agresivo, basado en "un 'feed' cronológico en el que el contenido venía determinado por las cuentas que cada usuario decidía seguir y con las que interactuaba", recuerda la gerente de comunicación de Qustodio, Emily Lawrenson, en declaraciones a Europa Press.
Aunque esta lógica sigue presente en la red social, la directiva explica que "la diferencia es que hoy ese contenido convive con recomendaciones, anuncios y publicaciones seleccionadas por los algoritmos en función de lo que la plataforma considera que puede interesar al usuario".
Aparte de cargar el contenido en páginas --lo que requiere que el usuario pinche sobre ellas--, la experiencia de Instagram y otras redes sociales podría volverse "más equilibrada" si se añaden "pequeños cambios", como permitir que el usuario elija sus temas de interés, la posibilidad de alternar entre 'feed' de cuentas seguidas y otro de descubrimiento, añade Lawrenson.
La reproducción automática de los vídeos es otra de las funciones que se cuestionan y que complementa y facilita el 'scroll' infinitivo al no esperar a que los usuarios pinchen en el vídeo que quieren ver para que comience la reproducción, impulsando el consumo continuo de contenidos.
Desactivar la reproducción automática o incorporar avisos como 'ya has visto todo el contenido nuevo', son otras propuestas que cita la directiva de Qustodio que permiten limitar el 'scroll' infinito.
CONTENIDO NUEVO CONTINUAMENTE
La necesidad de hacer 'scroll' también está impulsada por el propio contenido que se muestra en el 'feed', que es una mezcla del que procede de las cuentas que siguen los usuarios con recomendaciones que selecciona de manera automática el algoritmo de la plataforma, para que siempre haya algo nuevo por descubrir.
En líneas generales, este algoritmo se basa en la actividad de los usuarios, es decir, en las publicaciones en las que hacen clic, marcan un' Me gusta' o dedican más tiempo, entre otros factores, con el objetivo de que los contenidos que muestre coincidan con sus intereses para que puedan descubrir cosas nuevas.
Se considera un elemento opaco, del que no se conoce el funcionamiento real, sobre el que los usuarios tienen poco o ningún control, más allá de eliminar de manera periódica el historial de búsquedas o indicar que un contenido no es de su interés, si existe esa opción, para ajustar la afinidad de los contenidos.
Algunas empresas de redes sociales y servicios de contenido en 'streaming' han introducido en el último año controles que permiten ajustar en cierta medida este algoritmo, mediante la selección de categorías o temas generales, como ocurre en Pinterest, TikTok y prueba Instagram; o con peticiones directas a ejemplo de las indicaciones de los 'chatbot' de inteligencia artificial generativa, como en Threads o Spotify.
PAUSAS PARA TOMARSE UN RESPIRO
Las empresas de plataformas sociales han introducido también herramientas de bienestar digital con el pretexto de ayudar a los usuarios a reducir el tiempo que pasan haciendo 'scroll', que permiten configurar una notificación para realizar una pausa, que en muchos casos puede ignorarse y desactivarse.
Como explica la gerente de comunicación de Qustodio, "las funciones de bienestar digital sólo logran una adopción real cuando tienen un efecto tangible sobre el uso de la aplicación. No es lo mismo una notificación emergente que simplemente sugiere hacer una pausa o recuerda los efectos del uso excesivo que un límite de tiempo acompañado de un bloqueo efectivo que impida seguir utilizando la app".
A nivel de sistema operativo se encuentran más opciones para desconectar, como las que ofrece Android, que incluyen un temporizador de tiempo de uso para aplicaciones concretas, un modo descanso y un modo sin distracciones para silenciar temporalmente las aplicaciones más distractivas.
Con Android 17 ha llegado una función más restrictiva, que introduce un punto de pausa, es decir, un momento de reflexión al abrir un aplicación con capacidad de diestraer (como una red social) para que el usuario se tome diez segundos con el fin de que pueda respirar, configurar un temporizador de uso o salir de ella.
Este punto de pausa también da un margen de tiempo al usuario para que piense si quiere deshabilitarla esta función, ya que exige el reinicio del dispositivo para completar la acción.
En el caso de iOS, las herramienta de bienestar digital permiten establecer un tiempo máximo de uso diario para determinadas aplicaciones, así como bloquear la acción de 'añadir un minuto más' cuando se cumple ese tiempo limite.