Publicado 26/11/2015 13:00CET

¿Puede la tecnología LED aliviar el dolor crónico?

   MADRID, 26 Nov. (Notimérica) -

   Lo que conocemos de la tecnología LED es que su aplicación en lugares de alto consumo como en casas o en tiendas es muy elevado debido a su bajo coste, pero su utilidad va más allá.

   Investigadores han descubierto que, mediante un implante cerebral, se podría obtener más información acerca del dolor e incluso aliviarlo gracias a los impulsos de luz de estos dispositivos.

   LED proviene del acrónimo inglés 'light emitting diode', que significa diodo emisor de luz y es un componente electrónico cuya función es convertir la energía eléctrica en una fuente luminosa.

   El bajo consumo energético, su reducido tamaño, su resistencia a vibraciones e impactos y lo poco que tarda en encenderse y apagarse son algunas de sus ventajas que han hecho que su uso se haya generalizado a lo largo de los años.

   TECONOLOGÍA OPTOGENÉTICA

   Según recoge el Think Big de Telefónica, los investigadores John Rogers, profesor de la ciencia de materiales e ingeniería de la Universidad de Illinois (EEUU), y Robert Gereau, profesor de anestesiología y director del Centro del Dolor de la Universidad de Washington en San Luis (EEUU) han demostrado que la nueva aplicación permitirá arrojar algo de luz sobre por qué determinadas partes del cuerpo duelen e incluso llegar a poder paliar ese dolor.

   Este microLED implantado en el cerebro utiliza una tecnología llamada optogenética que fue testada en ratones para demostrar la posibilidad de manipular varios circuitos neuronales que influyen en el mecanismo del dolor. La técnica controla el ADN de las neuronas para hacer que se activen o desactiven con la aplicación de luz.

   Una de las cosas que más asusta a los pacientes con dolores crónicos son los efectos secundarios de las temidas intervenciones quirúrgicas. Ante esto, el grupo de investigadores liderado por los profesores Rogers y Gereau han demostrado que los implantes se pueden llevar durante largos periodos de tiempo sin dañar el tejido ni las funciones motoras.

   La clave del nuevo diseño de este dispositivo es la diminuta y flexible antena que recolecta energía de las señales de radiofrecuencia para alimentarlo.

   Gereau afirma que la nueva tecnología abrirá la puerta a investigaciones acerca de cómo la información es procesada dentro de la médula espinal y ayudará a identificar los diferentes tipos de neuronas que se cree participan en la sensación del dolor.