Publicado 07/10/2020 11:32CET

La realidad en mecánica cuántica puede no depender de quien la mida

La realidad en mecánica cuántica puede no depender de quien la mida
La realidad en mecánica cuántica puede no depender de quien la mida - UNIVERSIDAD DE AALTO

   MADRID, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Una nueva interpretación de la mecánica cuántica sugiere que la realidad no depende de la persona que la mide, según un nuevo análisis del principio de incertidumbre de Heisenberg.

   La mecánica cuántica es la rama de la física que estudia la naturaleza a escalas espaciales pequeñas, los sistemas atómicos y subatómicos y sus interacciones con la radiación electromagnética, en términos de cantidades observables.

Surgió en la década de 1920 y desde entonces los científicos no se han puesto de acuerdo sobre la mejor manera de interpretarla. Muchas interpretaciones, incluida la interpretación de Copenhague presentada por Niels Bohr y Werner Heisenberg, y en particular, la interpretación de von Neumann-Wigner, afirman que la conciencia de la persona que realiza la prueba afecta su resultado.

   Por otro lado, Karl Popper y Albert Einstein pensaron que existe una realidad objetiva. Erwin Schrödinger presentó el famoso experimento mental que involucra el destino de un desafortunado gato que tenía como objetivo describir las imperfecciones de la mecánica cuántica.

   En su artículo más reciente, publicado en Symmetry, los funcionarios finlandeses Jussi Lindgren y Jukka Liukkonen, que estudian mecánica cuántica en su tiempo libre, analizan el principio de incertidumbre desarrollado por Heisenberg en 1927.

   De acuerdo con la interpretación tradicional del principio, la ubicación y el impulso no se puede determinar simultáneamente con un grado arbitrario de precisión, ya que la persona que realiza la medición siempre afecta los valores.

   Sin embargo, en su estudio, Lindgren y Liukkonen concluyeron que la correlación entre una ubicación y el momento, es decir, su relación, es fija. En otras palabras, la realidad es un objeto que no depende de quien lo mida. Lindgren y Liukkonen utilizaron la optimización dinámica estocástica en su estudio. En el marco de referencia de su teoría, el principio de incertidumbre de Heisenberg es una manifestación del equilibrio termodinámico, en el que las correlaciones de variables aleatorias no desaparecen.

   "Los resultados sugieren que no hay una razón lógica para que los resultados dependan de la persona que realiza la medición. Según nuestro estudio, no hay nada que sugiera que la conciencia de la persona altere los resultados o cree un resultado o realidad determinados", dice Jussi Lindgren en un comunicado.

   Esta interpretación apoya tales interpretaciones de la mecánica cuántica que apoyan los principios científicos clásicos.

   "La interpretación es objetiva y realista, y al mismo tiempo lo más simple posible. Nos gusta la claridad y preferimos eliminar todo misticismo", dice Liukkonen.

   Los investigadores publicaron su último artículo en diciembre de 2019, que también utilizó el análisis matemático como herramienta para explicar la mecánica cuántica. El método que utilizaron fue la teoría estocástica de control óptimo, que se ha utilizado para resolver desafíos tales como cómo enviar un cohete de la Tierra a la Luna.

   Siguiendo la navaja de Occam, la ley de la parsimonia que lleva el nombre de Guillermo de Ockham, los investigadores ahora han elegido la explicación más simple de las que encajan.

   "Estudiamos la mecánica cuántica como una teoría estadística. La herramienta matemática es clara, pero algunos podrían pensar que es aburrida. Pero, ¿una explicación es realmente una explicación, si es que es vaga?" pregunta Lindgren.

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