Publicado 11/01/2021 14:49CET

La rotación de Marte también se observa como la de una peonza

Los investigadores han detectado el bamboleo de Chandler en Marte, el primero en un cuerpo del sistema solar además de la Tierra, sobre la base de mediciones de naves espaciales que orbitan alrededor del Planeta Rojo.
Los investigadores han detectado el bamboleo de Chandler en Marte, el primero en un cuerpo del sistema solar además de la Tierra, sobre la base de mediciones de naves espaciales que orbitan alrededor del Planeta Rojo. - NASA/JPL/USGS

   MADRID, 11 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Por primera vez fuera de la Tierra, científicos han detectado el bamboleo de Chandler en Marte, un movimiento repetido de los polos en la superficie del planeta alejándose de su eje de rotación promedio.

   El bamboleo de Chandler surge cuando un cuerpo en rotación no es una esfera perfecta. Este desequilibrio afecta su giro. El resultado es un meneo que se asemeja al de una peonza que se balancea a medida que pierde velocidad, en lugar del suave giro de un globo perfectamente equilibrado.

   Las mediciones realizadas durante casi 2 décadas por naves espaciales en órbita alrededor de Marte revelaron que en la superficie, los polos del planeta se desvían hasta 10 centímetros del eje de rotación promedio, con un ciclo repetido de aproximadamente 207 días.

   Los nuevos hallazgos, publicados por eos.org --de la American Geophysical Union-- proporcionan nuevos conocimientos sobre el interior de Marte. La cantidad de tiempo que tarda el polo en completar un ciclo de oscilación refleja cuánto puede deformarse el manto de Marte, proporcionando pistas sobre sus propiedades materiales y su estado térmico.

   "[El bamboleo de Chandler] es una señal muy pequeña, por lo general", dijo Alex Konopliv, un ingeniero aeroespacial del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California. "Se necesitan muchos años y datos de alta calidad para detectarlo", dijo. Un estudio anterior, por ejemplo, no tenía suficientes puntos de datos para diferenciar el bamboleo de Chandler de los efectos estacionales. Konopliv es el autor principal de la nueva investigación, que se publicó en Geophysical Research Letters de AGU.

   El bamboleo de Chandler es uno de los varios movimientos descentrados exhibidos por la Tierra cuando gira sobre su eje. El bamboleo de Chandler de la Tierra varía de 3 a 6 metros en los polos y tiene un patrón que se repite aproximadamente cada 433 días. Aunque tal movimiento debería amortiguarse naturalmente con el tiempo, en la Tierra persiste debido al fondo del océano y las fluctuaciones de la presión atmosférica.

   En el nuevo estudio, los investigadores pudieron confirmar el movimiento en Marte calculando los efectos gravitacionales en las órbitas de dos naves espaciales de la NASA que rodean el Planeta Rojo: Mars Odyssey y Mars Reconnaissance Orbiter. La gran cantidad de datos, recopilados durante 18 años y no disponibles durante análisis anteriores, aseguró que la oscilación identificada fuera intrínseca a la forma y el interior del planeta, en lugar de factores externos como el derretimiento estacional de los casquetes polares.

   "Es sorprendente que puedan detectar esto", dijo Francis Nimmo, científico planetario de la Universidad de California en Santa Cruz, que no participó en el nuevo trabajo. "Es un testimonio de lo que se puede hacer con una línea de base realmente larga de datos realmente buenos", dijo.

   Al igual que el bamboleo de Chandler de la Tierra, el movimiento en Marte debería disminuir naturalmente. Los investigadores aún no saben qué es lo que mantiene el bamboleo, pero estudios anteriores indican que probablemente se deba a cambios en la presión atmosférica.

   El conocimiento sobre el bamboleo de Chandler proporciona un vistazo al interior de Marte: el movimiento es impulsado por las propiedades del manto, la capa debajo de la corteza del planeta. Los nuevos resultados proporcionan información sobre las propiedades del manto, en particular sobre cómo se deforma en períodos más largos, dijo Attilio Rivoldini, físico del Real Observatorio de Bélgica en Bruselas y coautor del nuevo trabajo. Dicha información podría ayudar a orientar los estudios futuros del interior de Marte al proporcionar nuevos conocimientos sobre su temperatura y composición.