Publicado 14/12/2020 10:44CET

Solar Orbiter conecta la actividad solar con su entorno en el espacio

El valor de una órbita de datos de partículas.
El valor de una órbita de datos de partículas. - SOLAR ORBITER/EPD (ESA & NASA)

   MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

   La flamante misión Solar Orbiter de la ESA está haciendo las primeras conexiones directas entre los eventos en la superficie solar y lo que pasa en el espacio interplanetario alrededor de la nave.

   También nos está brindando nuevos conocimientos sobre las "fogatas" solares, el clima espacial y los cometas en desintegración, según los últimos resultados presentados por la Agencia Espacial Europea.

   Los 10 instrumentos científicos de Solar Orbiter se dividen en dos grupos. Hay seis telescopios de detección remota y cuatro instrumentos in situ. Los instrumentos de teledetección miran al sol y su atmósfera extendida, la corona. Los instrumentos in situ miden las partículas alrededor de la nave espacial, que han sido liberadas por el sol y se conocen como viento solar, junto con sus campos magnéticos y eléctricos. Rastrear el origen de esas partículas y campos hasta la superficie solar es uno de los objetivos clave de Solar Orbiter.

   Durante el primer paso cercano del sol de Solar Orbiter, que tuvo lugar el 15 de junio y vio la nave espacial acercarse a 77 millones de kilómetros, tanto los instrumentos de detección remota como in situ registraron datos.

   Los datos de Solar Orbiter ya analizados en profundidad han hecho posible calcular la región de origen del viento solar que golpea la nave espacial e identificar esta "huella" en las imágenes de detección remota. En un ejemplo estudiado en junio de 2020, la huella se ve en el borde de una región llamada "agujero coronal", donde el campo magnético del sol llega al espacio, permitiendo que fluya el viento solar.

   Aunque el trabajo es preliminar, ya está más allá de todo lo que ha sido posible hasta ahora. "Nunca antes habíamos podido hacer un mapeo tan preciso", dice Tim Horbury, del Imperial College de Londres y presidente del Grupo de Trabajo In-Situ de Solar Orbiter.

   Solar Orbiter también tiene nueva información sobre las 'fogatas' del sol que captaron la atención a principios de este año.

   Las primeras imágenes de la misión mostraron una multitud de lo que parecían ser pequeñas erupciones solares que estallaban en la superficie del sol. Los científicos las llamaron fogatas porque aún no se conoce la energía exacta asociada con estos eventos. Sin la energía, aún no está claro si son el mismo fenómeno que otros eventos eruptivos de menor escala que han sido vistos por otras misiones. Lo que hace, según un comunicado de la ESA, que todo sea tan tentador es que durante mucho tiempo se pensó que existían 'nano-llamaradas' a pequeña escala en el sol, pero nunca antes habíamos tenido los medios para ver eventos tan pequeños.

   "Las fogatas podrían ser las nano-llamaradas que buscamos con Solar Orbiter", dice Frédéric Auchère, Institut d'Astrophysique Spatiale, Orsay, Francia, y Presidente del Grupo de Trabajo de Teledetección de Solar Orbiter.

   Esto es importante porque se teoriza que las nano-llamaradas son responsables de calentar la corona, la atmósfera exterior del sol. El hecho de que la corona esté a aproximadamente un millón de grados centígrados mientras que la superficie tiene solo unos 5.000 grados sigue siendo uno de los problemas más desconcertantes de la física solar actual. Investigar este misterio es uno de los objetivos científicos clave de Solar Orbiter.