Publicado 01/06/2020 17:15CET

La Vía Láctea tiene un halo ardiente que ilustra la formación galáctica

La Vía Láctea tiene un halo ardiente que ilustra la formación galáctica
La Vía Láctea tiene un halo ardiente que ilustra la formación galáctica - CC0 Public Domain

MADRID, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -

El halo que rodea nuestra galaxia, la Vía Láctea, es mucho más caliente de lo que los científicos creían, y puede que no sea único entre las galaxias, según han presentado los investigadores en la reunión anual de la American Astronomical Society, celebrada en línea debido a la pandemia del COVID-19.

En trabajos anteriores, los investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, descubrieron que partes del halo de la Vía Láctea, la neblina de polvo, gas y materia oscura que rodea a algunas galaxias, era al menos 10 veces más caliente de lo que nadie había conocido antes.

Esta nueva investigación descubrió que las temperaturas extremas que los investigadores encontraron en el análisis original, hasta 10 millones de grados Kelvin, podrían encontrarse en todo el halo, explica Smita Mathur, profesora de astronomía en la Universidad Estatal de Ohio.

"No podemos decir con certeza que esté en todas partes, porque no hemos analizado todo el halo --admite Mathur-, pero ahora sabemos que las temperaturas que vimos en el primer estudio definitivamente no son únicas, y eso es muy emocionante".

Mathur, investigadora principal del trío de estudios presentados, asegura que los hallazgos podrían ayudar a los astrónomos a comprender más acerca de cómo se forman y crecen la Vía Láctea y las galaxias.

"Estamos tratando de aprender sobre los elementos que forman estos halos y sobre las temperaturas allí"--explica--. Conocer esas cosas puede ayudarnos a comprender más acerca de cómo las galaxias se conectan con el resto del universo, y cómo se formaron y de dónde podrían haber venido los elementos".

Aprender más sobre el halo, que es el eslabón final entre una galaxia y el universo más amplio a su alrededor, podría ayudar a los investigadores a comprender la forma en que una galaxia crece y cambia con el tiempo.

Los datos que analizaron provienen de un telescopio de observación de rayos X dirigido por la Agencia Espacial Europea. Ese telescopio, llamado XMM-Newton, recopila datos en rayos X que de otro modo habrían sido bloqueados por la atmósfera de la Tierra.

El telescopio recopiló esos datos desde la Vía Láctea, enfocados en una dirección. "Nos mostró que el halo estaba mucho más caliente de lo que habíamos conocido, pero no nos mostró si ese era el caso en toda la galaxia, o si el telescopio había detectado una aberración causada por una fuerza desconocida proveniente de la dirección donde el telescopio apuntaba", señala Mathur.

Anjali Gupta, investigadora de Astronomía visitante en el estado de Ohio, analizó datos del telescopio satelital japonés de rayos X Suzaku, que recolectó el espectro del halo de la Vía Láctea en cuatro direcciones diferentes. Ese análisis confirmó su hallazgo anterior, que el halo es mucho más caliente de lo que se había conocido previamente, y también mostró que las otras partes del halo probablemente estén tan calientes.

Los investigadores también se preguntaron si las temperaturas que encontraron en el halo de la Vía Láctea podrían encontrarse en otras galaxias.

Mathur y Sanskriti Das, estudiante graduado en la Univesidad Estatal de Ohio que fue coautora del estudio anterior sobre el halo de la Vía Láctea, analizaron datos de una galaxia a unos 200 millones de años luz de distancia de nosotros. Esa galaxia, NGC 3221, es similar a la Vía Láctea en forma y tamaño. El análisis encontró que el halo que rodea esa galaxia es casi tan caliente como el halo que rodea la Vía Láctea.