Publicado 18/03/2021 08:00CET

Catástrofe dental. Un año después de los primeros confinamientos, dentistas de todo el mundo se enfrentan a las consecue

Cambio de rutinas: la gente ya no se cepilla los dientes dos veces al día, come entre horas cuando está en casa y deja de ir al dentista.

GINEBRA, 18 de marzo de 2021 /PRNewswire/ -- En vísperas del Día Mundial de la Salud Bucodental [http://www.worldoralhealthday.org/] (WOHD, por sus siglas en inglés), que se celebrará este sábado 20 de marzo, y cuando llevamos ya un año de pandemia, los miembros del Consejo de la FDI y los miembros de la FDI afirman que están viendo en primera persona y en consultorios dentales de todo el mundo los terribles efectos que el virus ha provocado en la salud dental y gingival de la población.

"Llamemos a las cosas por su nombre: estamos frente a una catástrofe dental", afirmó el Dr. GerhardKonrad Seeberger, presidente de la FDI World Dental Federation. "Sin duda, las restricciones impuestas han tenido algo que ver en esa reticencia que existe en lo relacionado con la salud bucodental, si bien no cuentan toda la historia".

- Foto está disponible en AP Images (http://www.apimages.com [http://www.apimages.com/]) -

En la primera ola de la pandemia, los consultorios dentales de todo el mundo se vieron obligados a cerrar sus puertas; durante dos o tres meses, se tuvieron que cancelar o retrasar todas las citas dentales, a excepción de aquellas que requerían tratamiento urgente de emergencia. En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud informó [https://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/EB148/B148_8-en.pdf] que los servicios de salud bucodental se encontraban entre los servicios esenciales de salud más afectados a causa de la COVID-19: un 77 % de los países había notificado una interrupción parcial o completa de dichos servicios.

Entre la primera y la segunda ola, los consultorios dentales de numerosos países pudieron volver a abrir sus puertas. En cualquier caso, los dentistas siempre se han regido por los protocolos de prevención y control de infecciones más estrictos, además de ceñirse a las medidas higiénicas ordenadas por los Gobiernos durante la pandemia de la COVID-19. Además, los resultados de una encuesta reciente [http://www.worldoralhealthday.org/press] indican que los profesionales de la salud bucodental tienen unas tasas de infección por SARS-CoV-2 sustancialmente inferiores a las de otros profesionales sanitarios en la mayoría de países del mundo.

A pesar de ello, son muchas las personas que han evitado acudir a sus revisiones rutinarias y solo se deciden a ir al dentista cuando el dolor que sienten llega a niveles extremos. Por eso, mucha gente ha desarrollado caries avanzadas y complicaciones relacionadas, entre ellas infecciones, que dificultan el tratamiento.

En la actualidad, los dentistas se enfrentan a los efectos colaterales de un año de atención dental y tratamientos dentales interrumpidos. El profesor Paulo Melo, miembro del Consejo de la FDI y dentista en ejercicio en Oporto (Portugal), además de profesor en este campo, ha atendido a una decena de pacientes de alto riesgo que tenían miedo de contagiarse de COVID-19 y que, por ese motivo, habían pospuesto sus visitas. Normalmente, los pacientes de alto riesgo deberían hacerse revisiones dentales entre cada tres y seis meses, pero con la situación actual, son muchos los que han dejado pasar entre nueve meses y un año, o incluso más, de una visita a otra. Muchas de esas personas presentaban dolor de muelas y complicaciones agudas, que llevaron a la extracción de piezas dentales en algunos pacientes y a tratamientos endodóncicos en otros.

Según Melo, "durante la pandemia, a menudo los pacientes de alto riesgo han desarrollado más de un problema, muchas veces llegando a tener tres o cuatro al mismo tiempo, porque han dejado pasar demasiado tiempo sin acudir a una revisión dental. Y, entre esos problemas, solemos encontrar las lesiones cariosas y la enfermedad periodontal".

"Las caries dentales que se hubieran podido tratar con una simple restauración ahora han pasado a una fase de periodontitis apical y abscesos, por lo que se requiere un tratamiento más sofisticado", explicó la Dra. Vanishree M. K., profesora de Odontología y Salud Pública en Bangalore (India). En ese sentido, añadió que "los pacientes deberían dejar de lado sus miedos y no retrasar el tratamiento dental rutinario esencial".

Por su parte, la Dra. María Fernanda Atuesta Mondragón, presidenta de la Federación Odontológica Colombiana y miembro del Consejo de la FDI, apuntó que "una de las consecuencias dramáticas de la pandemia es que los problemas de salud bucodental que no se consideraban urgentes antes de la pandemia acabaron convirtiéndose en algo urgente después de tener que esperar dos meses para recibir tratamiento. Hemos visto a pacientes que estaban siguiendo un tratamiento de ortodoncia y que han perdido los espacios que habíamos conseguido crear para alinear la dentadura; otros pacientes desarrollaron graves problemas periodontales".

"Los adolescentes suelen tener caries dentales y, precisamente, he observado un aumento de caries en la población de este grupo de edad", indicó la Dra. Nahawand Abdulrahman Thabet, miembro del Consejo de la FDI y dentista en El Cairo (Egipto). "Tengo un paciente de 15 años que me comentó que, desde que cerraron su colegio y empezó a estudiar desde casa, había estado picando y comiendo mucho más entre horas, y me imagino que son miles los niños y las niñas de su edad en una situación parecida".

Los confinamientos sucesivos durante la pandemia, las restricciones a la circulación de las personas y la imposición de trabajar desde casa han contribuido a cambiar las rutinas y los comportamientos diarios, afectando en última instancia la salud bucodental de la población.

Según un estudio(1) de investigación global realizado por Unilever, es fundamental demostrar unos buenos hábitos de cuidado bucodental, como cepillarse los dientes durante el día y por la noche, ya que los niños se fijan y replican los comportamientos de sus progenitores. Así, si el padre o la madre no se cepillan los dientes durante el día y por la noche, hay siete veces más probabilidades de que su hijo haga lo mismo. Los dentistas que participaron en la encuesta estuvieron de acuerdo en que cambiar los hábitos de cuidado bucodental de niños y niñas dependía directamente de que sus propios padres cambiaran de hábitos. Por ese motivo, a pesar de todos los desafíos que conlleva vivir una pandemia, es fundamental que padres y madres den prioridad a sus propias rutinas de cuidado bucodental, y también a las de sus hijos.

El Dr. Seeberger hizo hincapié en que "la gente no debe tener miedo de ir al dentista. Proteger la salud bucodental resulta crucial para garantizar una buena salud general, el bienestar y una buena calidad de vida".

(1) El informe "Unilever Global Research Summary Report 2021: [https://www.pepsodent.com/bd/social-mission/world-oral-healt...]Attitudes, Behaviours and Experiences of Oral Health During the COVID-19 Pandemic" [https://www.pepsodent.com/bd/social-mission/world-oral-healt...] se realizó durante los meses de noviembre y diciembre de 2020, con la participación de 6734 padres y madres en ocho países:https://www.pepsodent.com/bd/social-mission/world-oral-healt... [https://www.pepsodent.com/bd/social-mission/world-oral-healt...]Bangladesh, Egipto, Francia, India, Indonesia, Italia, Ghana y Vietnam.

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