Publicado 29/09/2021 07:01CET

La electricidad de la UE, por la vía rápida hacia la neutralidad del carbono

Dos tercios de la electricidad de la UE no emitieron carbono en 2020. Dentro de una década esta cifra aumentará al 85%. Un mercado eléctrico integrado es esencial para que todos los países puedan beneficiarse de la electricidad más limpia de la historia.

BRUSELAS, 29 de septiembre de 2021 /PRNewswire/ -- Nueve medidas políticas pueden situar a la economía Europea en una senda directa para alcanzar la neutralidad en carbono, destaca el Barómetro Energético (Power Barometer) 2021 de Eurelectric, un análisis de las tendencias del sector eléctrico de la UE.

Jean-Bernard Lévy, consejero delegado de EDF y presidente de Eurelectric, dijo:

"Con el paquete "Fit for 55", la electricidad de Europa podría estar neutra en carbono entre cinco y diez años antes de lo previsto, ayudando así al transporte, la calefacción y las industrias a acelerar su descarbonización. Estamos preparados y comprometidos para desempeñar un papel de liderazgo y entregar la electricidad sin CO2 necesaria para alcanzar la ambición del Acuerdo Verde para los Europeos (Green Deal)".

Kristian Ruby, secretario general de Eurelectric, añadió:

"Para cumplir con la ambición, es fundamental contar con las señales de inversión adecuadas y eliminar todas las barreras que obstaculizan el progreso. Especialmente, el tiempo necesario por autorizar los nuevos proyectos de energía limpia deben acortarse de forma prioritaria".

Sin embargo, en menos de una década, la capacidad eléctrica debe aumentar un 27% con respecto a 2020. Esto equivale a un crecimiento del 93% de la capacidad renovable, que sólo puede lograrse si los procesos de concesión de permisos en Europa cambian radicalmente.

La inversión debe aumentar para cerrar la brecha de ambición. Para 2030, las inversiones en redes de distribución deben duplicar la media de la última década hasta alcanzar los 55.000 millones de euros anuales, mientras que las capacidades de generación limpia necesitaran 75.000 millones de euros al año. Los factores clave serán: marcos predecibles basados en el mercado; un sistema de comercio de derechos de emisión que funcione; tarifas de red modernizadas y una regulación completa de las soluciones de flexibilidad, como el almacenamiento en baterías.

La electrificación de los sectores de uso final debe crecer a gran velocidad. A menos que la reducción de las emisiones anuales se triplique hasta alcanzar las 160 toneladas equivalentes de CO2, el objetivo de reducción del 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero se alcanzará en 2045, es decir, 15 años más tarde. La clave de estos objetivos de descarbonización es aumentar las tasas de electrificación hasta un mínimo del 33% de la economía en 2030, frente al 23% actual.

También hay que reducir los impuestos y gravámenes aplicados a la electricidad. Al haber aumentado un 29% desde 2010, suponen una carga para los consumidores que quieren adoptar alternativas libres de carbono para el transporte, la calefacción y la refrigeración, y los procesos industriales. Los responsables políticos de la UE deben poner fin a esta situación para permitir la triplicación de las bombas de calor eléctricas, hasta alcanzar los 45 millones, y llevar la cuota de mercado de los vehículos eléctricos al 60%, frente al 10% en 2020, como pretende el paquete Fit for 55.

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