Juana Fernández, psicóloga y nutricionista; es la tensión, no la comida, lo que provoca los atracones - Juana Fernández
(Información remitida por la empresa firmante)
Madrid, 27 de marzo
Los atracones de comida se interpretan como una pérdida de control frente a determinados alimentos. Sin embargo, centrar la explicación únicamente en la comida puede ocultar el verdadero origen del problema. En muchos casos, el factor común no es el alimento, sino el estado previo del organismo. Según Juana Fernández, antes de un episodio de ingesta impulsiva suelen acumularse distintos tipos de tensión: física, mental o emocional. Hambre prolongada, cansancio, sobrecarga o estrés sostenido generan un estado de activación en el sistema nervioso que aumenta la urgencia por encontrar alivio inmediato. En ese contexto, el cerebro no busca comida, sino descanso y regulación del estado interno.argar
La comida, especialmente la más energética, actúa como una vía rápida de regulación. Reduce momentáneamente esa activación interna, lo que explica por qué el atracón no aparece de forma aleatoria, sino como respuesta a un organismo desbordado. No es un fallo de control, sino una respuesta a la acumulación de tensión.
Según explica Juana Fernández, psicóloga y nutricionista especializada en conducta alimentaria, “muchas veces intentamos usar como solución parte del problema”. La restricción, el control excesivo o los intentos de compensación aumentan la tensión mental, emocional y física, facilitando precisamente aquello que se intenta evitar.
Cuando el organismo percibe escasez, se intensifica la atención hacia la comida, aumenta la impulsividad y se reduce la capacidad de inhibición. A esta activación fisiológica se suma una presión mental basada en normas rígidas y autoexigencia, que mantiene al sistema nervioso en alerta constante. La combinación de restricción y tensión acumulada es el escenario más frecuente en que aparecen los atracones de comida
Desde la perspectiva de Juana Fernández prevenir los atracones no pasa por aumentar el control, sino por intervenir antes de que la tensión alcance su punto máximo. Estabilizar los horarios de comida, asegurar una ingesta suficiente y completa sin reducir carbohidratos ni proteinas y reducir los periodos de ayuno prolongado disminuye la vulnerabilidad física. Al mismo tiempo, mejorar el descanso y disminuir la autoexigencia, junto a un estrenamiento en estrategias de gestión de las emociones permite reducir la deseregulación emocional y del sistema nervioso
Juana comparte información sobre estos procesos relacionados con la ansiedad por la comida y los atracones, así como herramientas prácticas para mejorar la conducta alimentaria en en su perfil profesional de Instagram www.instagram.com/nutricional_mente, en su web www.nutricionalmente.es y en el podcast “El lunes empiezo”, disponible en todas las plataformas.
Comprender el origen de los atracones permite cambiar el enfoque. El problema no es la comida, sino la tensión que se acumula y la forma en la que se intenta gestionar. Cuando se deja de utilizar el control como única herramienta, la necesidad de recurrir a la comida como vía de descarga pierde intensidad.
Contacto
Emisor: Juana Fernández
Contacto: Juana Fernández
Número de contacto: 635815963