51 lenguas indígenas en peligro de extinción

Actualizado 18/10/2016 9:07:44 CET

   CIUDAD DE MÉXICO, 17 Oct. (Notimérica) -

   La falta de políticas públicas y la discriminación son las principales causas de la agonía que sufren 51 lenguas indígenas, según ha confirmado el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali) de México.

   Si no evolucionan, 51 idiomas originarios --de los 64 que actualmente se encuentran en mayor riesgo de extinción--, se convertirán en simplemente una mera referencia histórica, así como la que se documenta antes de la conquista española, cuando había más de 500 lenguas de las cuales se acabaron perdiendo 143.

   Los motivos por los cuales estas lenguas se encuentran en peligro de extinción son la poca presencia en medios de comunicación y redes sociales, así como el sufrimiento de la constante violación a su derecho de ser escuchadas y la falta de atención por parte de los tres niveles de gobierno.

   Si no se mejoran las condiciones en las que se encuentran estas lenguas, dentro de dos décadas el 80 por ciento de los idiomas indígenas que ahora se encuentran bajo estas condiciones de vulnerabilidad, habrán desaparecido.

   La situación no es alentadora para ninguna de las supervivientes, ya que de las 364 variantes lingüísticas que existen, 185 están en riesgo no inmediato de extinción, 72 en peligro medio y 43 en alto riesgo.

   El director del Inali, Javier López Sánchez, ha explicado que "las lenguas están amenazadas porque tienen poca presencia en los medios de comunicación y en el ciberespacio, no han sido tomadas en cuenta por diversas instituciones públicas. Se han relegado al uso familiar, comunitario, se ha disminuido el uso. Por políticas públicas monolinguales dejaron de transmitirlas también a sus hijos, y a todo eso hay que agregarle la discriminación".

   Esta problemática es visible en el caso de las lenguas kiliwa, oluteco o kaqchikel, entre otras. En cinco comunidades donde se habla kiliwa (Arroyo del León, Baja California), oluteco (sureste de Veracruz), kaqchikel (Chiapas), 'mochó' (Motozintla, Chiapas)u odami tepehuano (Baborigame, Chihuahua) se ha comprobado que el promedio de edad de los hablantes rebasa los 70 años de edad.

   "Cuando mucha gente me ve llegar, se burla... Yo me acostumbré a soportar y a ser resistente. Si no seguimos hablando es como si ni hubiéramos nacido. Me duele mucho en el alma que nuestra lengua se acabe", asegura uno de los testimonios recogidos por el diario mexicano 'El Universal'. Miembros de estas comunidades expresaron que de niños eran castigados e incluso golpeados con una vara cuando hablaban de su lengua madre.

   También se evidenciaron contrastes entre las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y la realidad de las comunidades, respecto al número de hablantes, como es el caso de la lengua kiliwa, en el valle de La Trinidad, Ensenada, Baja California, donde se tienen registrados 194 hablantes, pero en realidad solo hay cinco.

   En el caso de la lengua oluteca, se contabilizaron 90 hablantes, de los cuales solo se han encontrado tres. Además, hay que tener en cuenta el caso del miedo, la discriminación y el racismo que sufren algunos indígenas por lo que se niegan a hablar su lengua.

"Desaparecer es dejar de ser escuchado" expresaba Diósgoro, hablante de oluteco. Por su parte, Cayetano, hablante de kaqchikel, hace eco de la situación asegurando que "ser indio no es ser inferior ante nadie, nuestra diferencia lingüística no es factor de cohibición o vergüenza".

   "Esas personas que ahora son ancianas y que hablan lenguas indígenas se están muriendo, y por eso mismo la lengua se está acabando", contaba Pablo, hablante de kaqchikel.

"Si nosotros no seguimos hablando es como si no hubiéramos nacido. Cuando nuestra lengua se acabe, ahí se acabó todo", apuntaba don José, hablante de kiliwa. La extinción de estas lenguas sería la pérdida de idiomas originarios más grande desde la colonia.