Publicado 19/09/2020 15:52CET

Argentina.- Pablo Agüero busca con 'Akelarre' "romper con el cliché" y dar "atemporalidad" a la caza de brujas

Pablo Agüero busca con 'Akelarre' "romper con el cliché" y dar "atemporalidad" a
Pablo Agüero busca con 'Akelarre' "romper con el cliché" y dar "atemporalidad" a - EUROPA PRESS

SAN SEBASTIÁN, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

El director argentino Pablo Agüero ha asegurado que ha buscado "romper con el cliché" de las ideas de época y de las recontrucciones históricas "acartonadas" que "van pasando de unos a otros" y dar "atemporalidad" a la caza de brujas en su película 'Akelarre', a concurso en la sección oficial de la 68 edición del Festival de San Sebastián.

Agüero, acompañado por los actores Alex Brendemühl y Amaia Aberasturi, y los productores de la película, ha ofrecido una rueda de prensa en el marco del festival en la que ha explicado que a la hora de abordar la historia de 'Akelarre' tuvo una "revelación" al leer a un historiador francés que le "marcó" también de modo personal, trabajo que se prolongó durante 10 años que terminó llevándole a la "historia singular del pueblo vasco" relacionada con las brujas.

De este modo, ha señalado que en este largometraje ha buscado "romper con los clichés" y "crear algo nuevo, pero identificable" y ha incidido en que en 'Akelarre' se ha "impedido componer cuadros". "Lo visual es una consecuencia, nunca compusimos para que fuera bonita, la prioridad era naturalidad y la fuerza de los actores", ha afirmado.

Agüero también se ha referido a la dificultad que ha supuesto el rodaje de algunas escenas del filme, entre las que ha citado el akelarre al que asisten las chicas protagonistas que supuso "un largo proceso de ensayos". Los productores han corroborado esas dificultades y también se han referido al "complicado y largo casting" que se llevó a cabo para elegir a las actrices, ya que el director quería "frescura y parte salvaje, y que no fueran profesionales".

El cineasta argentino ha señalado, además, que 'Akelarre' relata "un momento fundador de nuestra sociedad actual, ese terror al que se le sometió para imponer un sistema moral que perdura durante siglos y que hace desaparecer una memoria" y ha asegurado que con esta película "se vuelve a la vida" a esas personas que fueron "hechas desaparecer".

Asimismo, ha explicado que "ha habido muchas versiones del guión". "Fue un desafío ético y estético encontrar el lugar justo", ha asegurado, al tiempo que ha afirmado que "ir a hacia el cine fantástico era lo más fácil pero era seguir una vez más el discurso de los inquisidores y no podía caer en eso, aunque pudiera tener más éxito comercial".

"SALVAJE Y LIBRE"

Por su parte, Amaia Alberdi ha definido a Ana, su personaje, como alguien "muy salvaje, libre, que hace lo quiere en una época en la que no se puede" y ha explicado que para componerlo se inspiró en "un lobo". En esa línea, ha destacado que, al principio, no veía "nada en común" con ella, pero "luego como mujer es algo atemporal, porque seguimos viviendo en un mundo patriarcal".

Alex Brendemühl, por su parte, ha explicado que el juez que interpreta en la película es un personaje "muy goloso" con el que ha podido "acentuar los gestos, las miradas" y realizar una interpretación "casi caricaturesca".

"Me resultó muy placentero llegar a este nivel de comicidad. Los personajes masculinos somos absurdos y me parecía muy divertido generar este discurso. Abusan de su poder, se aprovechan de su cargo y son como funcionarios aburridos que van a quemar brujas", ha detallado, al tiempo que ha señalado que la película simboliza también "un discurso feminista".