Cuatro relatos inéditos de Gabriel García Márquez se expondrán en la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ
REUTERS - Archivo
Actualizado 09/10/2018 14:15:39 CET

   BOGOTÁ, 9 Oct. (Notimérica) -

   A punto de entrar en la década de los 50, en 1948, la capital colombiana, Bogotá, se vio envuelta en una revuelta como consecuencia del asesinato del líder del Partido Liberal, Jorge Eliécer Gaitán.

   Gabriel García Márquez estudiaba derecho por aquel entonces en la capital pero se vio obligado a marchar después de que incendiasen su residencia. Ante la situación, se subió a un camión de correos y volvió al sitio que le vio nacer: Arataca. Un municipio colombiano situado en el interior de la Costa del Caribe, en el departamento del Magdalena, que sirvió al Nobel de Literatura de inspiración para crear Macondo. El pueblo que describe en las novelas 'Cien años de soledad', 'Los funerales de la Mamá Grande', 'La Hojarasca' o 'El Coronel no tiene quién le escriba'.

   Fue, probablemente, la segunda vez que Gabo regresaba a su pueblo natal y no dudó en recoger sus sensaciones en 'Relato de las barritas de menta', donde observó de los cataqueros que "tal vez yo los había conocido a todos y ahora ellos me miraban pasar y me reconocían pensando 'Vea usted, regresado el muerto'. Y en cierta forma, ellos tenían razón", reza una parte del texto.

   Describe, también, un lugar donde unos migrantes recién llegados vendían algunos productos. "El oscuro almacén de los italianos, donde vendían botas enterizas para los niños y sardinas para los adultos y barras de menta para pequeños y grandes y en cuyo interior olían a pan guardado y a petróleo crudo", escribió el Nobel de Literatura. Una visión en la que, para el investigador Sergio Sarmiento, "describe Aracataca muy brevemente de una forma muy dura, es una versión muy personal de ficción".

MANUSCRITOS

   Esta obra junto con otras tres narraciones inéditas ('Olor antiguo', 'El ahogado que nos traía caracoles' y un relato sin título) las escribió entre 1948 y 1952 pero se han dado a conocer en el Festival García Márquez de Medellín celebrado la semana pasada cuyos manuscritos serán expuestos en la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá, adquiridos por el Banco de la República de Colombia. Se sumarán, así, a las 44 cajas donadas por la viuda del escritor y periodista, Mercedes Barcha, y su hijo Gonzalo García Barcha.

   Sobre la segunda obra anteriormente mencionada, el novelista escribió en un artículo publicado en el diario español 'El País' en 1982 que "durante muchos años (...) soñé con escribir un cuento del cual sólo tenía el título: El ahogado que nos traía caracoles. Recuerdo que se lo dije a Álvaro Cepeda Sumudio (escritor y periodista colombiano) en una fragosa noche de la casa de amores de Pilar Ternera, y él me dijo: 'Ese título es tan bueno que ya ni siquiera hay que escribir el cuento'... Casi cuarenta años después me sorprendo de comprobar cuán certera fue aquella réplica. En efecto, la imagen del hombre inmenso y empapado que debía de llegar en la noche con un puñado de caracoles para los niños se quedó para siempre en el desván de los cuentos sin escribir", confesó Gabo.

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