Actualizado 21/02/2015 15:24 CET

El Día Internacional de la Lengua Materna promueve la diversidad lingüística y cultural

Niños
Foto: REUTERS

MADRID, 21 Feb. (Notimérica) -

   El Día Internacional de la Lengua Materna cumple 15 años en un momento clave, no sólo porque esta fecha también es decisiva para la comunidad internacional, para la que finaliza el plazo fijado para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio, sino que también será la oportunidad para que los países concreten una nueva agenda de desarrollo sostenible.

   Este día, que fue proclamado por la UNESCO el 21 de febrero de 2000, se celebra en la misma fecha cada año en los estados miembros y en la sede de la organización para promover la diversidad lingüística y cultural y el plurilingüismo.

   La UNESCO aboga por educar a los niños en sus lenguas maternas desde la primera infancia, ya que esto contribuye a la creación de bases sólidas de aprendizaje. Si los niños utilizan su lengua materna en casa o en la enseñanza infantil, estarán predispuestos a alfabetizarse en su lengua materna sin ningún problema y, a más adelante, a aprender un segundo idioma en una etapa posterior de su escolarización.

   El organismo entiende por educación bilingüe o multilingüe "el uso de dos o más idiomas como vectores de la enseñanza". En 1999, la UNESCO adoptó la idea de "educación multilingüe" para hacer referencia a la utilización de al menos tres lenguas en el ámbito escolar: la materna, una regional o nacional y otra internacional.

   De acuerdo con la organización, "la educación para la ciudadanía mundial se propone preparar a los alumnos para desempeñar un papel activo en los niveles local y global, poder responder a desafíos mundiales y, en última instancia, contribuir de manera proactiva a crear un mundo más pacífico, tolerante, integrador, seguro y sostenible". Por ello, la educación multilingüe es importante.

   Sin embargo, aunque desde el año 2000 se han vivido grandes progresos hacia la consecución de los objetivos de la Educación para Todos, todavía falta mucho por hacer en los ámbitos de educación y ciencia para desarrollar el uso de la lengua materna, que suele ser a menudo un idioma local.

   Por otro lado, la nueva agenda de la comunidad internacional después de 2015 deberá tener como prioridad la promoción de la educación para todos: ampliar el acceso, garantizar la igualdad y la inclusión y fomentar la educación para la ciudadanía mundial y el desarrollo sostenible.

   En este sentido, impartir la educación en la lengua materna es fundamnetal para alcanzar estos objetivos. Pero para mejorar en estos ámbitos, se requiere dotar de una mayor importancia a la formación docente, a la revisión de los programas de enseñanza y a la creación de entornos propicios para el aprendizaje.

   La UNESCO promueve estas metas en el mundo entero. En Latinoamérica, con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, el organismo internacional impulsa la educación inclusiva por medio de métodos interculturales bilingües, para acaparar así tanto a las culturas nativas como a las que no lo son.

   El Día Internacional de la Lengua Materna es un momento idóneo para poner de relieve la importancia de la lengua materna y ayudar así a mejorar todas las iniciativas en materia de educación.

   En definitiva, la educación en la lengua materna no favorece únicamente la educación de calidad, sino que también ayuda a consolidar el plurilingüismo y el respeto a la diversidad lingüística y cultural en sociedades que se evolucionan constantemente.