Actualizado 17/12/2013 21:45 CET

El Príncipe inauguró en Panamá el VI Congreso Internacional de la Lengua Española

Congreso Lengua
Foto: EUROPA PRESS

CIUDAD DE PANAMÁ, 20 Oct. (De la enviada especial de EUROPA PRESS, Anabel Blanco) -

   El Príncipe Felipe inuaguró este domingo en Panamá el VI Congreso Internacional de la Lengua Española que reflexionará sobre el papel del libro, su historia, su "compleja realidad actual", y su futuro.

   En la inauguración del Congreso, Don Felipe transmitió a los asiestentes el saludo "afectuoso" de los Reyes de España, que -dijo-- "lamentan profundamente" no poder asistir a este evento, el sexto de la serie iniciada en Zacatecas que los monarcas "siempre han apoyado y alentado con entusiasmo".

    Acompañado por el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, el Príncipe destacó en su discurso que los cinco congresos de la Lengua Española celebrados hasta ahora, incluyendo el de Chile, que tuvo que desarrollarse a través del espacio digital a causa de un terremoto, "ocupan en la memoria cultural del hispanismo un lugar lleno de riquezas".

   Concebidos a sugerencia de México como foros de encuentro y de celebración de la identidad lingüística hispánica, han sido "palestra para reflexiones, estudios y debates en torno a problemas socioculturales, y han generado o jalonado iniciativas de gran provecho para la comunidad hispanohablante", destacó el Príncipe de Asturias.

    Don Felipe repasó los logros de los congresos celebrados hasta la fecha, entre los que citó la idea de elaborar un diccionario de dudas lingüísticas que realizaron la Real Academia Española junto a sus "hermanas" de América y el Instituto Cervantes.

    En su discurso, el Príncipe, que previamente había asistido en Ciudad de Panamá al acto conmemorativo del V Centenario del descubrimiento del Océano Pacífico, recordó que en el año 2013, el jurista salmantino Juan López de Palacios Rubios, redactaba el requerimiento que los conquistadores debían leer, en sustitución de la declaración de guerra a los pueblos indígenas.

   "Eran tiempos recios. Se ha dicho que Panamá reproduce en cierta medida las características de la conquista indiana como proceso continental", dijo Don Felipe, quien recordó las palabras del escritor Carlos Fuentes quien solía repetir que "la conquista americana se hizo a sangre y fuego, pero también a palabra y cruz".

   "Hoy nos reunimos en esta ciudad de Panamá, que día a día, llena de vigor, ensancha sus canales, para reflexionar y debatir sobre el libro; sobre la historia que el ir y venir de los libros tejió uniendo dos mundos; sobre su compleja realidad actual y sobre su futuro", dijo el Príncipe, quien añadió que el programa del Congreso plantea muchas cuestiones de "palpitante actualidad" en torno al libro.

   Entre ellas -dijo-- el binomio de creación y comunicación como propósitos de la escritura; la propiedad intelectual y los derechos de autor; la cadena del libro desde su edición y distribución a su presencia en las librerías y bibliotecas, y otros muchos más.

   Sin embargo, destacó que en el fondo de todas esta cuestiones se perfila la figura del lector, "de un buen lector", apostilló Don Felipe, quien destacó que la formación del lector es una cuestión básica para cualquier estudio "y fundamento de la creación de buenos ciudadanos".

   Señaló al respecto que "un buen lector es alguien dispuesto a dialogar y, en consecuencia, abierto y preparado para la discusión razonada de la cosa pública y de los problemas sociales". Añadió que "más allá de eso", en el ámbito estrictamente individual, en el plano de la realización de la persona, "un buen lector es un hombre capaz de 'vivir reviviéndose' de continuo". Destacó que los profesores tienen encomendada la tarea fundamental de todo proceso educativo: la formación de lectores.

   Don Felipe agradeció finalmente en nombre del Rey, la "generosa acogida" a este congreso por parte del presidente y del Gobierno de Panamá, agradecimiento que hizo extensible a quienes van a participar de sus sesiones, a la Real Academia Española, a la Asociación de Academias de la Lengua Española, y al Instituto Cervantes, que desde la fundación de estos congresos desempeña la secretaría general y se ocupa de su difusión.

EN LA VANGUARDIA DE LA MODERNIDAD

   En su intervención, el escritor Mario Vargas Llosa destacó que el español es una lengua que unió por encima de las diferencias, y señaló que este idioma se ha ido fortaleciendo y extendiendo hasta ser "uno de los más dinámicos, extendidos y modernos del mundo".

   En este sentido, resaltó que, en un mundo globalizado, pertenecer a una comunidad de millones de personas que pueden entenderse gracias a la palabra "es una manera de estar en la vanguardia de la modernidad".

   En su discurso, Vargas Llosa dijo que tener el "privilegio" de una lengua así también implica "una obligación" y dijo que la lengua española necesita "ser cuidada y respetada", manteniendo su cohesión sin cerrarla a influencias externas.

   En la inauguración del VI Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebrará hasta el 23 de octubre en Panamá, bajo el lema 'El español en el libro, del Atlántico al Mar del Sur', intervinieron también los escritores Sergio Ramírez (Nicaragua) y Juan David Morgan (Panamá); el director de la Real Academia Española y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española, José Manuel Blecua; el director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha; y el presidente de la República de Panamá, Ricardo Martinelli, quien cerró el acto al que asistieron académicos, ministros y representantes de la comunidad educativa.