¿Quién era monseñor Óscar Romero y por qué se le beatifica?

Actualizado 20/05/2015 15:08:13 CET
Quién era monseñor Óscar Romero y por qué se le beatifica
Foto: REUTERS

ROMA, 20 May. (Notimérica) -

   El próximo 23 de mayo a las 9.00 horas de la mañana (hora local) tendrá lugar la beatificación de monseñor Óscar Romero en El Salvador, una ceremonia religiosa mediante la cual el sacerdote pasará a ser santo.

   Monseñor Óscar Romero nació en 1917 en Ciudad Barrios, El Salvador. A lo largo de su vida fue un sacerdote católico y el cuarto arzobispo metropolitano de San Salvador, que defendió enérgicamente los derechos humanos y falleció en 1980 mientras oficiaba una misa.

   Su muerte provocó una protesta internacional y Romero se convirtió en un icono de la Iglesia Católica tras ser asesinado por un francotirador mientras oficiaba misa en una capilla de un hospital para pacientes con cáncer la tarde del 24 de marzo de 1980.

   Una comisión de la verdad de Naciones Unidas determinó que el crimen fue ordenado por Roberto D'Aubuisson, fundador de los escuadrones de la muerte y del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), pero los responsables de su muerte nunca fueron llevados a juicio.

   En su cargo arzobispal, monseñor denunció varias veces las numerosas violaciones de los derechos humanos y manifestó públicamente su solidaridad hacia las víctimas de la violencia política de El Salvador. Mientras oficiaba una de sus homilías, Romero afirmó que la Iglesia encontraba su salvación identificándose con los pobres, un acto que, según él, era misión de la casa de Dios.

   Su afán por denunciar las injusticias políticas de su país en favor de los derechos humanos propició que recibiera algunas distinciones honoríficas a nivel internacional, como el doctorado honoris causa de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), de la Universidad de Georgetown (Estados Unidos) y, por supuesto, de la Universidad de El Salvador, entre otros.

   Asimismo, es uno de los pocos mártires del siglo XX que tiene representación en las estatuas de la abadía de Westminster, en Londres (Reino Unido), en la galería de los Diez Mártires, fue nominado al premio Nobel de la Paz en 1979 y en algunas regiones se le conoce como san Romero de América.

CANONIZACIÓN Y MARTIRIO

   Diez años después de su muerte, el 24 de marzo de 1990, comenzó un movimiento en favor de la causa de su canonización, una solicitud que cuatro años más tarde se haría oficial cuando le fue presentada formalmente una solicitud a su sucesor Arturo Rivera y Damas.

   A partir de entonces, el sacerdote pasó a ser Siervo de Dios, un título al que, el 3 de febrero de este año se le sumaría el de mártir "en odio por su fe" por parte de la Iglesia católica.

   Dicho reconocimiento fue aprobado por el papa Francisco, que a su vez aprobó el decreto de martirio correspondiente promulgado por la Congregación para las causas de los Santos.

   En ese sentido, la consideración de beato constituye el tercer paso en el camino de la canonización. El primero es Siervo de Dios, el segundo venerable, el tercero beato y el cuarto santo.

EL POR QUÉ DE SU BEATIFICACIÓN

   Según el Vaticano, el Papa Francisco ha autorizado a la Congregación de la Causa de los Santos del Vaticano, tras una reunión con el Prefecto cardenal Angelo Amato, la promulgación del decreto de martirio de Romero.

   Las Normas de la Congregación para las Causas de los Santos aprobadas y ratificadas por Juan Pablo II el 7 de febrero de 1983, establecen que el proceso de beatificación puede ser completado por dos vías: por causa de virtudes heroicas, si el fiel vivió las virtudes cristianas en grado heroico, o de martirio si el fiel sufrió martirio por su fe, con recorridos procesales distintos en ambos casos.

   En el caso de Romero, que ha sido proclamado mártir, no se procede a la declaración de venerable y, además, no ha sido necesario aprobar un  milagro.

LA CEREMONIA

   La multitudinaria celebración contará con la asistencia de diversos jefes de Estado y religiosos de todo el mundo, entre ellos, los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Panamá, Juan Carlos Varela. El día previo se realizarán conciertos y foros. Se espera que participen de las celebraciones más de 280.000 personas.

   Sin embargo, las celebraciones se realizarán en medio de fuertes medidas de seguridad, debido a que el país sufre una oleada de homicidios por las pugnas de pandillas entre sí y con las autoridades, que lo han colocado entre los países más violentos del mundo.

   El director de la Policía Nacional, Mauricio Ramírez, ha detallado que unos 2.000 agentes y 1.700 soldados custodiarán el evento, los accesos a los hoteles y las diferentes peregrinaciones.

   La beatificación de Romero, que ocurrirá en la popular Plaza las Américas, situada al oeste de la capital, estará presidida por el cardenal Angelo Amato.