Actualizado 22/06/2010 03:31 CET

ANALISIS-MUNDIAL-España vuelve a hacer efectivo fútbol romántico

Por Kevin Fylan

JOHANNESBURGO (Reuters/EP) - La selección de fútbol de España demostró que indudablemente es una selección romántica y realizó ante Honduras una actuación llena de toques y habilidad por el Grupo H del Mundial en Sudáfrica.

A pesar de las críticas que recibió en su derrota 1-0 ante Suiza en el partido inaugural, España se mantuvo fiel a su filosofía futbolística en la victoria 2-0 en el Ellis Park, tocando pacientemente el balón de un lado al otro.

La diferencia esta vez fue simplemente que David Villa se reencontró con el gol, al marcar los dos tantos de su equipo. La actuación del atacante del Barcelona pudo ser coronada con una tripleta, pero desperdició un penal en el segundo tiempo.

Su primer tanto vino tras una gran muestra de habilidad, sorteando la marca del defensor Osman Chávez antes de sacar un remate inalcanzable al segundo palo.

En el segundo gol tuvo a su favor la suerte, ya que su remate desviado en el inicio del complemento complicó al portero Noel Valladares. Villa hubiera sellado una gran noche si su lanzamiento penal no se hubiese ido desviado.

Esta victoria le devolverá la confianza al conjunto español de cara al trascendental duelo con Chile, líder del grupo, en su intento por volver a la senda que los llevó a ganar con clase la Eurocopa 2008.

Sin embargo, pese a toda la perfección geométrica al momento de pasar el balón de Xavi, la brillantez de Villa y la autoridad mostrada por Xabi Alonso en el centro del campo, existe una duda persistente respecto a si un equipo mejor organizado le puede hacer daño nuevamente.

Una de las grandes preocupaciones que debe rondar en la cabeza del técnico Vicente del Bosque es la falta de concreción.

El delantero Fernando Torres, quien aún no recupera su nivel tras su lesión, no pudo convertir las innumerables oportunidades que se generó España.

Por su parte, Xavi, Villa y el atacante Jesús Navas trataron de anotar con una serie de pases en el segundo tiempo, cuando un estilo más directo sin duda habría hecho más daño a su rival.

Con Chile en el futuro próximo y quizá otros rivales complicados en las siguientes rondas, España podría seguir el ejemplo del Brasil dirigido por Dunga y desarrollar la capacidad de jugar feo cuando es necesario para complicar un poco menos las cosas.

España fue tan superior a todos sus rivales en la última Eurocopa que incluso demostró que podía jugar siempre de forma estéticamente agradable y nadie podía complicarlos.

Sin embargo, en el Mundial debería darse cuenta que ese tipo de fútbol en ocasiones se torna peligroso.