Actualizado 06/09/2016 13:50 CET

Los atletas con deficiencia auditiva no participarán en los Juegos Paralímpicos de Río

Juegos Paralímpicos
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   RÍO DE JANEIRO, 6 Sep. (Notimérica) -

   De entre los más de 4.300 atletas paralímpicos que participarán en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro, que comienzan este miércoles en Brasil, no habrá ninguna persona con algún tipo de deficiencia auditiva. Los atletas sordos no acudirán a estos Juegos, sin embargo, dispondrán de una competición específica denominada la Sordolimpiada, cuya próxima edición está prevista para julio del año que viene en Turquía.

   Actualmente, el Comité Internacional de Deportes de Sordos (ICSD) no es afiliado al Comité Olímpico Internacional (COI) ni al Comité Paralímpico Internacional (IPC).

   De este modo, la presidenta de la Confederación Brasileña de Deportes de Sordos (CBDS), Deborah Días, cuenta que en 1990 hubo una gran confusión en los Comités Olímpicos Nacionales de los juegos para atletas sordos. "Muchas de las organizaciones nacionales de deportes para sordos, que anteriormente tenían lazos directos con su Comité Olímpico Nacional, perdieron esta relación y se vieron obligados a unirse a una organización nacional de deporte de personas con problemas auditivos, perdiendo autonomía y gran parte de la financiación", señala, según 'Agencia Brasil'.

   A principios de este año, el Comité Internacional de Deportes para Sordos y el COI firmaron un protocolo de reconocimiento con el fin de fortalecer las relaciones entre las organizaciones deportivas para personas con capacidades diferentes.

   Según Días, a pesar de continuar realizando sus propios juegos mundiales, la falta de visibilidad y de reconocimiento dificulta la obtención de financiación del deporte para sordos por parte de empresas públicas y privadas.

   La presidenta de la CBDS dice que la entidad no tiene una financiación regular y que ha sobrevivido durante 32 años a través de trabajos voluntarios. "A veces tenemos algunas asociaciones con entidades públicas o privadas para la celebración de competiciones y entrenamiento, pero no son permanentes ni suficiente para satisfacer toda la demanda del deporte para sordos en Brasil", indica.

   "Con esas dificultades, los atletas sordos, cuando no están motivados, acaban desistiendo de sus sueños. Otros consiguen realizarlos pagando los gastos de entrenamiento y de las competiciones de su propio bolsillo y de donaciones de algunos amigos y familiares", dice la presidenta de la CBDS.

   Para Díaz, los sordos no se consideran personas con deficiencia. "Por el contrario, nos consideramos parte de una minoría lingüística y cultural. En deportes de equipo y algunos individuales, la pérdida auditiva puede traer algunas dificultades al atleta. Sin embargo, eso desaparece en los Juegos de Sordos", concluyó.