Publicado 04/08/2021 20:59CET

El Barça se ahoga en Salzburgo a 11 días de arrancar LaLiga

El jugador del FC Barcelona Memphis Depay en el partido amistoso de pretemporada contra el Red Bull Salzburg en el Red Bull Arena
El jugador del FC Barcelona Memphis Depay en el partido amistoso de pretemporada contra el Red Bull Salzburg en el Red Bull Arena - FCB

BARCELONA, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

El FC Barcelona ha perdido este miércoles ante el Red Bull Salzburgo (2-1) en un Red Bull Arena lleno y en un duelo en el que se ahogó entre la presión local y el aguacero y no pudo, salvo con Memphis Depay, encontrar la portería rival, y en el que terminó sufriendo la primera derrota de la pretemporada a 11 días de empezar LaLiga Santander ante la Real Sociedad.

Un total de 29.520 aficionados dieron la bienvenida al Barça en las gradas del Red Bull Arena. Un recibimiento agradecido, de poder volver a ver fútbol como si nada pasara, pero intimidatorio para un Barça menos rodado que el Salzburgo y que terminó mal, físicamente, y sin poder dominar.

A diferencia de las victorias contra Nàstic (4-0), Girona (3-1) y Stuttgart (0-3), este partido se le atragantó al equipo de un Ronald Koeman que negaba y negaba desde la banda, pero que tardó en cambiar jugadores y esquema. Volvió a poner doble pivote y llegó a situar tres centrales, también para intentar sacar el balón controlado.

Pero esos 'tics' del pasado no ayudaron a un Barça que cedió el balón, las ocasiones y el ritmo a su rival. Destacó en positivo Mempis Depay, que jugó todo el partido y, pese a venir de marcar en los dos duelos anteriores, no pudo hacerlo pero sí fue quien más lo intentó.

Fue el Salzburgo, no obstante, quien marcó y logró el triunfo. Venía de ganar al Atlético de Madrid (1-0) en esta pretemporada, y el Barça siguió ese mismo camino. Solo un gol afortunado, con disparo de Dest que dio en el rival Solet y en Martin Braithwaite, que marcó sin quererlo ni saberlo, puso un empate provisional que Brenden Aaronson rompió, del todo, en el minuto 90 tras un disparo previo al palo.

No apareció Antoine Griezmann, tampoco un Frenkie de Jong metido demasiado atrás para intentar ayudar en esa salida de balón, y que se quedó sin poder llegar desde segunda línea. Mejoró el Barça en la segunda parte, con Álex Balde en el carril zurdo o con Yusuf Demir, recibido con silbidos en Austria por su pasado en el Rapid de Viena. Píldoras que, junto a la de Depay, fueron lo poco a salvar del ahogamiento en Salzburgo.