Publicado 08/11/2026 18:58

La Clásica Otero culmina su octava edición en Villanueva del Pardillo

La Clásica Otero culmina su octava edición en Villanueva del Pardillo
La Clásica Otero culmina su octava edición en Villanueva del Pardillo - CLÁSICA OTERO

MADRID 8 Nov. (EUROPA PRESS) -

La marcha ciclodeportiva Clásica Otero culminó este domingo su octava edición en la localidad madrileña de Villanueva del Pardillo después del aplazamiento que sufrió el pasado 20 de septiembre, con cerca de 200 corredores entre dos recorridos de 70 y 110 kilómetros.

Una segunda jornada de la Clásica Otero tras la primera que se celebró el 19 de septiembre con un trazado de 25 kilómetros, y que fue aplazada por problemas técnicos hasta este domingo con salida y llegada en Villanueva del Pardillo, y una atractiva subida al alto de la Cruz Verde.

La ruta, apta para bicicletas de 'gravel' o de carretera, tanto modernas como clásicas e incluso con pedaleo asistido, discurrió por carreteras sinuosas entre dehesas de encinares y visitó los municipios más emblemáticos, entre ellos el clásico avituallamiento en Navalagamella, de esta vertiente de la sierra madrileña.

El presidente de la Real Federación Española de Ciclismo (RFEC), José Vicioso Soto, acompañó a la organización y a los participantes de esta clásica madrileña junto al exciclista Luis Pasamontes y el alcalde de Villanueva del Pardillo, Eduardo Fernández, entre otras personalidades del ciclismo e instituciones.

En la versión 'corta', de 70 kilómetros y 1.000 metros de desnivel, el pelotón de clásicos cruzó el Bosque de la Herrería en la ascensión a la silla de Felipe II y cicló la Senda Bótanica, Patrimonio Nacional, entre robles, fresnos y castaños centenarios de este entorno mágico.

Por su parte, la 'larga', de 110 kilómetros y 2.000 metros de desnivel positivo, fue un desafío y un viaje que transcurrió por los enclaves más enigmáticos de la Sierra Oeste madrileña, con una doble subida del puerto de la Cruz Verde por diferentes vertientes con un segmento de 20 kilómetros en alta montaña.

Bajo la pétrea mirada del monasterio de El Escorial, los clásicos se adentraron en el Bosque de la Herrería para ascender a la Silla de Felipe II y ciclar la ascética Senda Bótanica. Asimismo, sintonizaron con el espacio profundo rodando a la sombra de las colosales antenas de la Nasa en el complejo de comunicaciones de Robledo de Chavela.

La marcha se rigió bajo la disciplina de pelotón neutralizado, y hubo un avituallamientos en Navalagamella antes de celebrar la fiesta final en la Plaza Mayor de Villanueva del Pardillo, donde los corredores disfrutaron de un concierto, la tradicional paella y el mercadillo ciclista.

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