Colombia.- Tres jugadores del Atlético Junior, amenazados de muerte por teléfono

Actualizado 08/03/2006 12:42:40 CET

BARRANQUILLA (COLOMBIA), 8 Mar. (EP/AP) -

Tres jugadores del Atlético Junior colombiano han sido supuestamente amenazados de muerte mediante llamadas telefónicas, según denunciaron el martes directivos del equipo, por lo que la policía ha actuado de inmediato ofreciéndoles protección.

Los futbolistas amenazados son el defensa Heider Palacio, el centrocampista Víctor Pacheco y el delantero Emerson Acuña, quienes informaron a la prensa que recibieron las llamadas en varias ocasiones.

Pacheco precisó que en una de las llamadas le indicaron que él y sus compañeros Palacio y Acuña no debían jugar hoy ante el Deportivo Pereira, en partido correspondiente a la sexta jornada del Torneo Apertura del fútbol colombiano.

"Al principio no le brindé mayor trascendencia a las amenazas, las tomé como una broma de mal gusto, pero cuando se repitieron me preocupé y lo denuncié ante la policía", dijo Pacheco a los periodistas, señalando que la voz al otro lado del teléfono le dijo: "Si ustedes juegan son hombres muertos".

El jugador afirmó que está muy preocupado por su familia y por la vida de sus compañeros. "No sé cual es el fin de estas amenazas. Nosotros simplemente jugamos al fútbol", comentó.

Por su parte, Palacio declaró que también estaba muy inquieto por las amenazas. "Nosotros lo único que hacemos es tratar de jugar lo mejor posible", subrayó.

El vicepresidente del Junior, Ramón Jesurum, explicó que lo sucedido fue denunciado a las autoridades y a la propia Liga profesional. "El equipo viajó el martes a Pereira para atender su compromiso y los jugadores gozan de toda la protección", aseguró el dirigente.

Además, Luis Bedoya, presidente de la Liga, confesó que ya había hablado con los directivos del Pereira y con la policía sobre las amenazas.

Las amenazas de muerte contra futbolistas y técnicos son frecuentes en el fútbol colombiano, y ya la semana pasada, el técnico Santiago Escobar, que acaba de dimitir de su puesto en el Atlético Nacional, denunció que también recibió amenazas de muerte.