Actualizado 21/10/2011 19:32 CET

ENFOQUE-FUTBOL-Críticos piden tarjeta roja a Teixeira antes 2014

Por Stuart Grudgings

RIO DE JANEIRO (Reuters/EP) - Ricardo Teixeira ha dominado el fútbol brasileño durante tanto tiempo que, como muchos de los mejores jugadores, es conocido sólo por un nombre.

Lo llaman el "cartola", literalmente el "sombrero de copa", un título otorgado a jefes del fútbol que inspira respeto y miedo en igual medida y que puede acarrear más que una insinuación de poca claridad.

Los críticos de Teixeira esperan que el sombrero finalmente se esté cayendo de la cabeza del hombre que ha sido jefe de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) por más de 22 años y que lidera el comité organizador de la Copa del Mundo 2014, pese a una ola de acusaciones de corrupción en su contra.

Una investigación de la policía federal lanzada este mes amenaza con entregar nuevas luces sobre informes de que Teixeira, miembro del comité ejecutivo de la FIFA, recibió millones de dólares en sobornos de parte de una empresa de marketing deportivo.

Esto ocurre al mismo tiempo que enfrenta fríos vientos políticos desde el palacio presidencial brasileño y una creciente preocupación sobre los retrasados y sobrefacturados preparativos para la Copa del Mundo.

Los críticos de Teixeira afirman que su rol como la cara del certamen del 2014, con influencia en el gasto de fondos públicos, corre el riesgo de convertirse en una gran vergüenza para Brasil en un evento que quiere usar para mostrar su ascenso al mundo desarrollado.

"El fútbol es para la gente y la gente está pagando por sus acciones individuales", dijo a Reuters en una entrevista Romario, el legendario ex delantero que guió a Brasil a conquistar el título mundial en 1994.

"Si él responde a las preguntas que millones de brasileños quieren formular, será bueno para la Copa del Mundo y las cosas podrían comenzar a avanzar", agregó el ahora diputado federal, quien ha pedido infructuosamente que Teixeira testifique ante el Congreso.

La policía está investigando acusaciones de que Teixeira, de 64 años, lavó dinero de sobornos que se sospecha que habría recibido en la década de 1990 junto a otros dos altos funcionarios de la FIFA.

OTRAS ACUSACIONES

La investigación tiene lugar después de otras acusaciones contra Teixeira este año, que también están siendo indagadas, respecto a que habría supervisado un plan para desviar fondos públicos de un partido amistoso de Brasil en el 2008.

Teixeira niega las acusaciones y ha culpado a los medios británicos -la BBC fue la primera en informar que habría recibido sobornos- de guardar rencor después de que Inglaterra perdió en su postulación para organizar el Mundial del 2018.

La CBF declinó a solicitudes para realizar comentarios para este artículo.

Hasta este año Teixeira podía contar con sus vínculos con Luiz Inácio Lula da Silva, el ex presidente amante del fútbol. Pero la sucesora de Lula, Dilma Rousseff, no ha escondido su desaprobación hacia Teixeira.

La primera mujer presidenta de Brasil ha tomado una postura dura contra el comportamiento poco ético de sus ministros, cinco de los cuales han sido forzados a renunciar este año.

El último miembro del Gabinete bajo la lupa es el ministro de Deportes, Orlando Silva, quien niega acusaciones de haber malversado dinero de programas deportivos y haber recibido fajos de billetes en el garaje del ministerio.

Una clase media en rápida expansión en Brasil se ha vuelto menos tolerante con la corrupción y nepotismo que durante mucho tiempo han plagado a la política y al fútbol.

Eso ha ayudado a impulsar protestas en días de partidos este año en que miles de hinchas de distintos equipos se han unido bajo el eslogan "¡Ricardo Teixeira fuera!".

Rousseff ha dejado a Teixeira fuera de negociaciones con la FIFA sobre cambios legislativos necesarios antes de la Copa del Mundo, dijo a Reuters un funcionario con conocimiento de las conversaciones.

Durante un viaje a Europa este mes, Rousseff dejó claro a ejecutivos de la FIFA, incluyendo al secretario general de la entidad, Jerome Valcke, que no tiene confianza en Teixeira, agregó el funcionario.

"Dilma les dijo: sólo negocien conmigo", sostuvo la fuente, que habló bajo condición de anonimato.

A menos que tengan lugar nuevas y escandalosas revelaciones o el hecho improbable de que sea arrestado, es difícil que Teixeira pueda ser forzado a dejar el comité organizador de la Copa del Mundo, que al igual que la CBF es un órgano privado.

"Es un tema para la FIFA (...) no interferiremos en el proceso", comentó Alcino Reis Rocha, consejero especial de fútbol del Ministerio de Deportes de Brasil.

Rocha agregó que el comité de Teixeira no recibe fondos directamente del Gobierno federal.

Teixeira, ex yerno del ex presidente de la FIFA Joao Havelange, ha dicho que dejará la CBF después del Mundial del 2014 y se cree que planea postular a la presidencia de la FIFA un año después.