Publicado 18/11/2020 15:14CET

España pasa en un año de la turbulencia a la primera recompensa

Celebrate score Rodrigo "Rodri" Hernandez of Spain  during the UEFA Nations league match between Spain and Germany at the la Cartuja Stadium on November 17, 2020 in Sevilla Spain
Celebrate score Rodrigo "Rodri" Hernandez of Spain during the UEFA Nations league match between Spain and Germany at the la Cartuja Stadium on November 17, 2020 in Sevilla Spain - Joaquin Corchero / AFP7 / Europa Press

MADRID, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

La selección española de fútbol consiguió este martes cerrar de la mejor manera posible el año 2020, gracias a una gran goleada por 6-1 ante la tetracampeona del mundo Alemania, un final de campaña que dista mucho del que se firmó hace justo un año.

El 18 de noviembre de 2019, España ponía fin a su fase de clasificación para la EURO 2020 también con goles, tras endosar una 'manita' (5-0) a Rumanía en el Wanda Metropolitano y obtener entonces como premio el ser cabeza de serie en el torneo continental. Pero aquella alegría se convirtió en una nueva turbulencia en la que parecía verse implicado el combinado desde junio de 2018 cuando el presidente de la RFEF, Luis Rubiales, decidió echar a Julen Lopetegui tras conocer su fichaje por el Real Madrid a días de debutar en el Mundial de Rusia.

El rumor que había sonado en la previa de aquel choque se comenzó a hacer más fuerte y real. Luis Enrique Martínez, que había tenido que dejar el proyecto meses antes para dedicarse plenamente al cuidado de su hija Xana, quería volver al banquillo que ocupaba su ayudante Robert Moreno, que había mostrado su deseo e ilusión de llegar a la cita prevista inicialmente para este verano.

El catalán ni siquiera dio rueda de prensa tras la victoria ante los rumanos y al día siguiente Luis Rubiales y José Francisco Molina confirmaron que ya no era el seleccionador de una Absoluta, de la que tampoco formaría parte del equipo del asturiano. "Con Robert Moreno firmamos un contrato en el que le dejamos claro que el día que Luis Enrique quisiera volver, volvería. Nadie se puede sentir engañado, todo el mundo sabía que si Luis Enrique quería volver tendría abiertas las puertas de la selección", anunció ese día Rubiales.

El técnico de Gijón fue presentado una semana más tarde y se mostró con ganas e ilusionado de volver a retomar su proyecto lo antes posible, pero la pandemia del coronavirus retrasó su vuelta al banquillo hasta el pasado mes de septiembre cuando inició la andadura en la segunda edición de una Liga de Naciones, competición que había sido su estreno y en la que el equipo había firmado su primera decepción al no clasificarse para una 'Final a Cuatro' que parecía tener encarrilada hasta que se torció.

GRAN FINAL PARA APLACAR DUDAS Y DEBATES

En cambio, en esta ocasión, y pese a tener un grupo complicado con la potente Alemania, y las competitivas Suiza y Ucrania, la 'Roja' ha conseguido saborear su primera recompensa al estilo que le quiere imponer Luis Enrique, un técnico que sigue sin cerrar las puertas a nadie y que premia por encima de todo los estados de forma y de ánimo.

El equipo empezó bien esta nueva andadura, con empate en Stuttgart (Alemania) gracias a un gol de Gayà en el minuto 97, y goleada a Ucrania (4-0) en la irrupción de Ansu Fati, uno de los jóvenes por los que ha apostado decididamente el de Gijón junto a Ferran Torres o Dani Olmo. La trabajada victoria ante Suiza (1-0) colocó a la tricampeona de Europa de nuevo bien situada para alcanzar la 'F4', pero a partir de ahí las cosas se torcieron.

El debate de la falta de gol, unido al casi sempiterno de la portería, entró en acción y la falta de puntería, en amistosos y partidos oficiales, comenzó a ser protagonista en un combinado nacional que tampoco conseguía regularidad y fluidez en su fútbol. La derrota en Kiev ante un equipo mermado por el coronavirus (1-0) y otro empate (1-1) con gol en el descuento (Gerard Moreno) en Basilea en la noche que el capitán Sergio Ramos falló dos penaltis permitieron que Alemania llegase por delante para su duelo de la última jornada en La Cartuja de Sevilla.

"Personalmente, creo que los resultados vendrán con el tiempo porque somos una selección joven, en maduración, pero que crece a pasos agigantados. Alemania nos va a llevar al límite y es una gran prueba para ver dónde estamos ahora mismo", advertía en la víspera Rodri Hernández.

Y España no falló en el mejor partido de la 'era Luis Enrique'. La selección arrasó en todas las facetas a una Alemania a la que únicamente permitió un tiro en todo el partido, ya cuando el marcador reflejaba un demoledor 5-0.

Con un estelar Koke Resurrección, que no había sido llamado desde octubre de 2018, un extramotivado Álvaro Morata, ansioso por querer ser por fin el '9' indiscutible, un Ferran Torres letal y veloz, y un trabajo colectivo en la presión que maniató a la tetracampeona del mundo, España echó el cierre a este 2020 con una sonrisa aún más amplia e ilusionante, y reforzada en la idea de Luis Enrique.

"Dije que era optimista y no era una pose", aseguró tras el set a Alemania el técnico de una selección a la que ahora le toca descansar hasta marzo cuando iniciará la fase de clasificación para el Mundial de Catar de 2022, antesala y probable último 'banco de pruebas' del examen real que será la EURO.

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