Publicado 28/08/2021 12:53CET

Héctor Catalá: "Nos hemos asomado al precipicio y hemos hecho equilibrio"

Héctor Catalá (izda) y su guía Gustavo Rodríguez con su medalla de plata en los Juegos Paralímpicos de Tokio
Héctor Catalá (izda) y su guía Gustavo Rodríguez con su medalla de plata en los Juegos Paralímpicos de Tokio - MIKAEL HELSING/CPE

TOKIO, 28 Ago. (del enviado especial de Europa Press, Ramón Chamorro) -

El triatleta español Héctor Catalán reconoció que estaba "en una nube de las que molan" tras ganar la medalla de plata en la categoría PTVI para discapacitados visuales del triatlón de los Juegos Paralímpicos de Tokio, tras una gran remontada en una carrera a pie en la que se asomaron "al precipicio" e hicieron "equilibrio" por las duras condiciones.

"Esta es una nube de las que molan, de las que pasan pocas veces. El deporte me ha regalado momentos muy, muy grandes, como cuando ganamos el Mundial, que fue épico, pero de esa entrada me acuerdo y de esta no", se sinceró Catalá tras recoger su medalla.

El valenciano reconoció que habían sufrido en su remontada en la carrera a pie. "Al final de la segunda vuelta le he dicho a Gustavo (Rodríguez, guía) que venía el lobo. Pero era buscar el límite y lo hemos encontrado, aunque en el centro médico casi vomito y estaba por encima de los 40 grados, pero esto lo vale y es una experiencia más", admitió.

"Yo no me entero muy bien de como vamos en la carrera, escuchaba referencias, pero no eran muy claras y me he limitado a empujar fuerte porque si no, no me lo iba a perdonar en toda la vida. Las condiciones de calor sabíamos que iban a ser de supervivencia y que había que apretar hasta el final, nosotros nos hemos asomado al abismo y hemos hecho equilibrio", añadió.

El de Sierra apuntó que tanto él como su guía son "conscientes" de cuales son sus "debilidades y virtudes". "Nos consideramos triatletas porque no tenemos un sólo sector fuerte, pero es verdad que en natación es donde pecamos más. En la carrera a pie hemos conseguido tener un segmento potente y yo he conseguido creérmelo", indicó.

Además, tuvo palabras de agradecimiento para su guía. "No es mi guía, es mi compañero, somos como un K2. No considero que tenga que preocuparse por mí, sólo de llevarme al límite, y la clave del éxito es entendernos fácil. Esto es mucho trabajo, los dos somos superobsesivos con los entrenamientos, los datos y los números", advirtió Catalá.

Por su parte, Gustavo Rodríguez apuntó que ya sabían que iba a "hacer calor", pero que no contaban con "tener que remontar tanto a pie". "Sabíamos que iba a ser una carrera de eliminación por las condiciones y nos vinimos muy arriba para vernos en la lucha por las medallas, pero luego el problema es que eran cuatro vueltas y tocaba mantenernos, y en las dos ultimas estábamos en el límite", confesó.

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