Javier Marcos during the farewell ceremony for the Spanish athletes who will participate in the Milan-Cortina 2026 Paralympic Games, held at the Italian Embassy in Madrid on February 16, 2026, in Alcala de Henares, Madrid, Spain. - Oscar J. Barroso / AFP7 / Europa Press
MADRID 12 Mar. (EUROPA PRESS) -
El esquiador español Javier Marcos tiene claro que Lourdes, su mujer, "tiene mucho más de la mitad de responsabilidad" para que él se encuentre a las puertas de debutar este viernes en los Juegos Paralímpicos de Invierno en Milán y Cortina d'Ampezzo 2026, donde espera "poder dar el mejor resultado" y también continuar con esa responsabilidad de "ser el referente" para otras personas.
"Cuando yo empecé, no tuve un referente como esquiador alpino en silla. Entonces me alegra y me responsabiliza un poco el poder ser el referente para nuevos esquiadores a día de hoy tras unos años sin una representación masculina en este deporte", manifestó Marcos en una entrevista a Europa Press antes de partir hacia sus primeros Juegos Paralímpicos.
A sus 30 años, el madrileño debutará este viernes en unos Juegos Paralímpicos compitiendo en el gigante para deportistas que compiten sentados. "El esquí es el único deporte que he encontrado que me da esta libertad absoluta de estar en la montaña con la naturaleza y juntarlo con ese factor de riesgo de velocidad que a mí me gusta", afirmó.
La vida de Marcos cambió en 2020, cuando sufrió un accidente de bicicleta que le dejó en silla de ruedas. "Para mí fue muy duro. Al final es un palo muy fuerte, con 23 años nadie está preparado para asumirlo. En realidad, nadie está preparado para asumir el que de la noche a la mañana ya no vayas de pie sino que vayas en una silla de ruedas", reconoce, al mismo tiempo que recuerda que "fue un proceso largo".
"Fueron unos seis meses en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, en el que tuve que trabajar mucho con los psicólogos", incidió el esquiador, que tuvo al deporte como gran ayuda. "Desde el primer día en el hospital que me dejaron coger una silla de deporte, casi todas las tardes en esos seis meses dediqué mi tiempo al deporte. Probé muchos deportes, me enganchó el bádminton, pero le faltaba el componente de la velocidad y la naturaleza. Y eso sí lo tiene el esquí y es lo que hizo que me encantara", subrayó.
En el aspecto personal, en esos momentos oscuros siendo tan joven hubo un rayo de luz en la vida de Javier Marcos que le animó a seguir adelante. "También tuve el apoyo muy grande de mi mujer que al final ella no vio una barrera, vio otra circunstancia diferente", ensalzó el deportista madrileño que solo tiene palabras de agradecimiento hacia Lourdes, su ángel de la guarda.
"Gracias a ella pude empezar a afrontar una vida diferente. Para mí, Lourdes tiene mucho más de la mitad de responsabilidad para que yo haya llegado aquí. Ella fue la que me animó a dar el paso para seguir cuando yo era un mar de dudas. Me dijo 'vamos para adelante'. Es licenciada en Deportes en el INEF y cuando vio que a mí lo que me hacía feliz era el deporte y que quería dedicarme al esquí, ella decidió dejar su trabajo, acompañarme y venirse a vivir conmigo a la montaña y así yo poder hacer muchas horas en la nieve", expresó con emoción y admiración hacia su pareja.
Y con ese empuje, Javier Marcos ha llegado a Milán y Cortina d'Ampezzo para "poder dar el mejor resultado y quedar satisfecho" en la que será su primera cita paralímpica. "Al final lo que a mí me encantaría sería terminar la carrera y saber que he dado el máximo en la pista", apuntó.
"Con esto yo me volvería satisfecho y creo que, además si se cumple y soy capaz de demostrar mi máximo nivel, probablemente entre en mi objetivo que es entrar en un 'top 10'. ¿Una medalla? Es un sueño, pero al final hasta el día de la competición que vea cómo ha bajado, yo prefiero no meterme presión", señaló el esquiador.
Un camino que no ha sido nada fácil por la falta de referentes y de infraestructuras acondicionadas a sus necesidades. "Hay estaciones que no tienen accesos tanto para nosotros como para diferentes tipos de discapacidades y es un trabajo que habría que ir haciendo poco a poco, que al final la montaña debería ser accesible a todos", explicó Marcos, que no olvida que la estación de La Molina, en Girona, "tiene un centro de deporte adaptado" gracias al club que lo gestiona. "Todavía falta camino para que lleguemos a que todas sean accesibles y tengan una infraestructura accesible para cualquier persona", demandó.
Finalmente, Javier Marcos pide a los aficionados al deporte que "den una oportunidad al deporte paralímpico" durante estas semanas. "Tiene mucho encanto, es diferente, van a ver disciplinas que nunca se habrían imaginado. Además, el nivel competitivo es altísimo porque son competiciones súper reñidas. De verdad, que le den una oportunidad, que se van a divertir y se enganchan; encima tenemos representación en muchas modalidades", resaltó.