Publicado 23/08/2021 10:50CET

La 'Paratriarmada' aspira a unos Juegos Paralímpicos de ensueño

Archivo - La triatleta paralímpica Susana Rodríguez, junto a su guía Paula García.
Archivo - La triatleta paralímpica Susana Rodríguez, junto a su guía Paula García. - ITU - Archivo

TOKIO, 23 Ago. (del enviado especial de Europa Press, Ramón Chamorro) -

El triatlón será una buena baza para sumar medallas en los Juegos Paralímpicos de Tokio ya que España acude con un potente equipo que aspira a firmar una actuación de ensueño y que le lleve a pelear por los podios en casi todas las categorías.

La 'Paratriarmada' llega a la capital japonesa dispuesta a mejorar las prestaciones que firmó el equipo olímpico, también potente, pero que no pudo estar en liza por unos metales que sí quieren los siete triatletas convocados, tres más de los que hubo hace cinco años en Río de Janeiro (Brasil).

En la ciudad brasileña y en los alrededores de su conocida playa de Copacabana se estrenó este deporte que combina 750 metros de natación, 20 kilómetros de ciclismo y 5 kilómetros de carrera a pie. En 2016, Jairo Ruiz se colgó el bronce en lo que fue la única medalla conquistada por un equipo en el que repiten el almeriense, una Susana Rodríguez que busca hacer historia y Rakel Mateo.

La triatleta gallega busca en el Parque Marino de Odaiba cerrar un ciclo muy exitoso desde que fuese quinta en Río de Janeiro en la prueba para discapacitados visuales. La de Vigo, cuya popularidad en la cita ha aumentado por el impacto que tuvo su papel, como medico, de estar ayudando en los más duro de la pandemia en España, y por su portada por este motivo en la prestigiosa revista 'Time', será la rival a batir por su condición de número uno mundial.

Rodríguez, de 33 años y que tendrá a Sara Loehr como guía en Tokio, se presenta en los Juegos tras haberse proclamado campeona del mundo en 2018 y 2019, año este en el que se coronó también a nivel continental, éxitos que la convierten, si las condiciones no le juegan una mala pasada, en clara candidata al menos al podio.

Junto a ella, en la prueba de discapacitados visuales, estarán otros dos buenos aspirantes a pelear por las medallas como son Héctor Catalá, con su guía Gustavo Rodríguez, y José Luis García, acompañado por Pedro Andújar.

El valenciano, de 33 años, es el número dos del ranking mundial, actual campeón del mundo y actual subcampeón del mundo, y además ganó hace la Copa del Mundo de Alhandra (Portugal), la única prueba que el coronavirus dejó disputar a nivel internacional en 2020.

Por su parte, el madrileño, de 38 años, le secunda en la clasificación mundial en la tercera plaza y se presenta en Tokio como el actual campeón de Europa. Segundo en Alhandra, el pasado mes de mayo ya compitió en suelo japonés, en las Series Mundiales celebradas en Yokohama, firmando un valioso segundo puesto.

El resto de la selección la componen triatletas con discapacidad física. Jairo Ruiz, de 32 años, espera repetir podio en la categoría de PT4, avalado por el buen ciclo también que ha vivido a nivel deportivo con muchas victorias a nivel internacional. Triple subcampeón de Europa y subcampeón mundial en 2017 de la clase PTS5, donde es el tres del ranking.

España también tendrá opciones en la prueba de la clase PTS4 gracias a Alejandro Sánchez Palomero, el más veterano en términos de experiencia ya que vivirá sus terceros Juegos tras haber estado en Pekín y Londres, entonces como nadador y con un bronce en la capital china. El salmantino, de 34 años, tuvo un positivo cambio al triatlón y se presenta en la capital japonesa como actual número tres del ranking mundial y después de haber sido tres veces subcampeón del mundo y dos veces campeón de Europa.

Finalmente, la participación española la completan Eva Moral y Rakel Mateo, La madrileña, de 39 años, debuta en unos Juegos con la esperanzas de brillar tras un ciclo positivo donde destacan su bronce en el Mundial de 2017 o su título europeo en 2018 y como la número tres del ranking de la categoría reservada para triatletas que compiten en silla de ruedas.

Por su parte, la vizcaína, de 46 años, ha vuelto a conseguir clasificarse para los Juegos Paralímpicos tras estar en Río de Janeiro, donde firmó una óptima octava plaza, que ahora aspira a mejorar. Siete del ranking mundial de PTS2, el pasado mes de febrero decidió amputarse la pierna izquierda y ponerse una prótesis con la que ha ganado mucha más movilidad y calidad de vida.

Contador