Publicado 12/08/2026 16:29

El Real Madrid recurre a Mourinho para recuperar la competitividad contra el dominio del Barça

July 24, 2026, Madrid, Spain: Jose Mourinho, Real Madrid's coach, seen in action during the first training session open to the press for Real Madrid C.F., alongside A.D. Alcorcón, at the Alfredo di Stéfano Stadium in Madrid.
July 24, 2026, Madrid, Spain: Jose Mourinho, Real Madrid's coach, seen in action during the first training session open to the press for Real Madrid C.F., alongside A.D. Alcorcón, at the Alfredo di Stéfano Stadium in Madrid. - Europa Press/Contacto/David Canales

MADRID 12 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Real Madrid afronta LaLiga EA Sports 2026-2027 con el objetivo de formar, después de dos cursos lejos de las expectativas, un proyecto ganador liderado desde el banquillo por el portugués José Mourinho, que regresa 13 años después, y con nuevas piezas sobre el césped en una temporada de transformación, para lograr así destronar al FC Barcelona, mientras recupera el hambre competitivo y se engrasa el nuevo engranaje.

Hace poco más de dos años, el conjunto merengue levantaba su decimoquinta Copa de Europa y certificaba su 36ª Liga, pero parece que queda poco de ese Real Madrid campeón. Tras volver a tocar la gloria, el adiós de Toni Kroos, Luka Modric y Carlo Ancelotti no sentó bien a los blancos, que encadenan dos temporadas sin grandes títulos y más de un varapalo en los Clásicos y en Europa.

El pasado verano, el club parecía volver a la casilla de salida y le daba la batuta a Xabi Alonso, exjugador del club blanco y que llegaba tras haber brillado con el Bayer Leverkusen. El tolosarra prometió en su presentación fútbol y emoción, pero el proyecto apenas duró seis meses, con un vestuario descontrolado y sin ofrecer el fútbol que se esperaba.

En enero, después de perder la Supercopa de España ante el Barça, tomó las riendas Álvaro Arbeloa, tras apenas medio año al frente del Real Madrid Castilla, pero la situación no mejoró. El equipo pareció recuperar algo de unión, pero sufrió una sonrojante y temprana eliminación copera en Albacete, se descolgó con pinchazos sorprendentes en Liga y en Champions volvió a caer en cuartos de final frente al Bayern.

La ilusión se transformó en desconsuelo, sin nada en juego en los dos últimos meses del pasado curso para cerrar un inusual año en blanco. Por ello, el club, después de las elecciones que ganó Florentino Pérez a Enrique Riquelme, ha comenzado este verano una profunda transformación, marcada por la vuelta 13 años después de Mourinho. La entidad espera que el luso represente ese golpe de efecto que necesita el equipo para volver a tocar metal, ya que una tercera campaña sin grandes títulos sería demasiado negativa.

Con 'The Special One' de nuevo en el banquillo, el club recupera un entrenador con liderazgo y exigencia, y un carácter que hace 13 años pasó factura. Pero en esta segunda oportunidad, el de Setúbal ya lanzó un mensaje claro de responsabilidad y cultura de trabajo a su llegada: "No es trabajar en el Real Madrid, es trabajar para el Real Madrid". Todo para conseguir de nuevo esa competitividad en los momentos decisivos.

Y la directiva blanca ha incorporado hasta seis piezas nuevas para completar esa transformación. 'Mou', ya sin Dani Carvajal, deberá decidir en el lateral derecho entre la potencia del nuevo Denzel Dumfries o la calidad de Trent Alexander-Arnold, que no terminó de convencer el curso pasado, lastrado además por las lesiones.

Además, el portugués contará en el carril izquierdo con el lateral español Marc Cucurella, que brilló por su fiabilidad en el Mundial y vendrá a suplir una demarcación sin lustre desde el adiós de Marcelo Vieira y en la que ni Fran García, ya en el Real Betis, ni Álvaro Carreras, ni Ferland Mendy, por las lesiones, han convencido.

A la vez que también acopla las piezas en la pareja del eje de la zaga, con la llegada del francés Ibrahima Konaté, el técnico portugués debe encontrar, como ya intentaron sin éxito Ancelotti, Xabi Alonso y Arbeloa, a su director de juego, finalmente sin el deseado Rodri Hernández.

Para ello, Aurélien Tchouaméni parece fijo en el 4-3-2-1 de Mourinho, mientras otros como el recién llegado Bernardo Silva, el uruguayo Fede Valverde o el turco Arda Güler, al que Alonso ya probó más cerca de la creación, aunque adoleció de cierta debilidad táctica, opositan para acompañarle. Y es que Eduardo Camavinga sigue sin convencer en la pretemporada, después de uno de sus peores cursos en la entidad madridista.

RECUPERAR A BELLINGHAM Y LA APUESTA POR DIOMANDE

Por delante, 'Mou' tiene el reto de mantener el nivel mostrado por Jude Bellingham en el Mundial, líder de la semifinalista Inglaterra y que completó una temporada intermitente con el Real Madrid. Mourinho debe encontrar sitio al '5' y parece que la mediapunta está reservada para el recorrido y la llegada del 'todocampista' de Stourbridge.

Bellingham será el pegamento con la verticalidad y la velocidad de los tres de arriba. Por la izquierda, un Vinícius Júnior recién renovado y que debe olvidar con rendimiento y número una campaña 2025-2026 marcada por salidas de tono y la irregularidad, aunque sí mejoró sus números con Arbeloa.

Por la derecha, el millonario fichaje de Yan Diomande, mientras Rodrygo Goes se recupera de su grave lesión de rodilla, es la gran apuesta madridista de este verano. Con solo 19 años, el futbolista se tendrá que adaptar rápido a la exigencia del escudo y de un madridismo muy tocado por dos temporadas negativas, todavía sin contrastar en un equipo de primer nivel donde las dudas no se pasan por alto.

Lo único salvable del curso pasado fue el rendimiento ofensivo de Kylian Mbappé. El francés convirtió 42 goles en todas las competiciones en la 25-26, aunque no sirvieron para que el equipo levantara ningún título. El delantero no parece encontrar su sitio idóneo en un equipo en el que no termina de acoplarse con 'Vini' y este curso tendrá otra nueva oportunidad. Además, por detrás, aparecen los jóvenes Endrick y Carlos Espí para el '9', mientras Brahim Díaz también espera turno.

En la coctelera de Mourinho, además de la ilusión por las nuevas incorporaciones, hay que añadir el ingrediente de la presión, ya que el club encadena dos temporadas sin ganar la Liga, algo que ya ocurrió en la 2018-19, y hace 20 años que no sumaba dos campañas sin levantar ningún gran título.

El Real Madrid recurre a la 'mano dura' del luso para volver a la senda del triunfo, con la Champions como gran 'espinita' del de Setúbal en su primera etapa -en el recuerdo, la tanda de penaltis frente al Bayern en las 'semis' de 2012-. El portugués sabe de sobra que la competición continental es la asignatura más importante del curso y rendir aquí será el verdadero termómetro.

Aunque la competición que premia la regularidad es la Liga, torneo que el conjunto blanco ha ganado solo en cuatro ocasiones de las últimas diez ediciones disputadas. Para darle la vuelta a esta situación será clave la competitividad ante el FC Barcelona, después de solo ganar un Clásico en los últimos dos cursos.

En definitiva, el plan 'Mou' para, como ya ocurrió en su primera etapa hace 13 años, combatir la hegemonía nacional del conjunto blaugrana y despegar de nuevo la ilusión en un proyecto marcado por una profunda transformación.

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