October 4, 2026, Kuala Lumpur, Malaysia: Max Verstappen (NLD) (Oracle Red Bull Racing) during the race of the Formula 1 Bahrain Grand Prix In Malaysia 2026 at the Sepang International Circuit. - Luca Martini / Zuma Press / Europa Press
MADRID, 4 Oct. (EUROPA PRESS) -
El piloto neerlandés Max Verstappen (Red Bull) ha conseguido este domingo la victoria en la surrealista carrera del Gran Premio de Baréin, decimosexta prueba del Mundial de Fórmula 1 y que se disputa en Malasia, marcada por los errores de software bajo la lluvia que obligaron a retrasar más de hora y media el comienzo, mientras que el español Fernando Alonso (Aston Martin) ha firmado un meritorio octavo puesto, con Carlos Sainz (Williams) decimoséptimo.
Lluvia, fallos de software, desconcierto... El 'exilio' de Sepang ofreció de todo en un domingo en el que, finalmente, todo se decidió en una esprint a cinco vueltas en el que el tetracampeón del mundo consiguió retener su primer puesto frente al líder del campeonato, el italiano Kimi Antonelli (Mercedes), que terminó segundo por delante de los dos Ferrari, con el británico Lewis Hamilton subiéndose al podio.
Mientras, Alonso, ducho en situaciones atípicas, se garantizó la mejor posición del año, la octava, después de una impresionante batalla con el vigente campeón, el británico Lando Norris (McLaren), al que aguantó hasta la bandera a cuadros.
Verstappen ofreció el espectáculo deportivo, marcado por la estrategia de desgaste de neumáticos, pero el protagonismo del día se lo llevó el caos provocado por los problemas de software en todos los monoplazas de la parrilla, en medio del desconcierto de todos.
El diluvio en Sepang obligó a retrasar 40 minutos sobre el horario previsto el inicio, y tras la primera salida en mojado empezó el 'Expediente X'. Los coches saltaron a pista tras el coche de seguridad, y una vez lanzada la carrera, el caos.
El neerlandés Max Verstappen (Red Bull) y el británico Lewis Hamilton (Ferrari) eran los primeros en evidenciar los problemas, incapaces de acelerar, y poco a poco el trazado malasio se fue tiñendo con coches detenidos sobre la pista. La bandera roja ondeó en pista mientras los coches regresaban al 'pitlane'. La falta de comunicación de la organización contribuyó a alargar la incertidumbre, que se despejó con el arranque definitivo de la prueba más de una hora y media después.