Publicado 06/11/2021 09:04CET

Xavi abre una nueva era en el Barça como heredero de Cruyff y Guardiola

Archivo - Xavi Hernández se despide del Barcelona
Archivo - Xavi Hernández se despide del Barcelona - FCB - Archivo

La apuesta por la Masia y la férrea defensa del juego de posesión, sus banderas

BARCELONA, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

Xavi Hernández Creus (Terrassa, 25 de enero de 1980) es uno de los mitos del barcelonismo y uno de los mejores jugadores en la historia del FC Barcelona, y ahora empezará una nueva era en el banquillo con la idea e intención de seguir los pasos de Johan Cruyff y Pep Guardiola, como heredero y guardián de un 'ADN Barça' que necesita con urgencia a alguien como el técnico catalán.

Hará falta paciencia y acierto, a partes iguales, para que el nuevo Barça se asemeje a aquel que, con Guardiola en el banquillo y Xavi en el césped, se convirtió en el considerado como mejor Barça de la historia. Cruyff le dio el relevo a Guardiola y éste le dará ahora el testigo a Xavi.

Un pequeño genio de apenas 1,70 metros de altura y 67 kilos de peso que fue capaz de batir a todos los gigantes que se le pusieron de por medio en su carrera como futbolista. Fue el cerebro que movió al mejor Barça de la historia y ahora intentará imponer su ritmo y su melodía como director de orquesta.

Xavi fue el guía de aquel Barça de Pep Guardiola que ganó el triplete en 2009 y ganó los seis títulos disputados en un mismo año. Y empapado de aquel estilo de juego, su filosofía de juego como técnico es casi exclusiva e hija de esa herencia. El Al-Sadd de Xavi jugaba mejor, teniendo en cuenta la clara diferencia de nivel entre Catar y LaLiga Santander, que los últimos Barça de Setién o Koeman.

El de Terrassa creía, como jugador y ahora también como técnico, que fallar un único pase era como suspender un examen. Y en cada partido salía a por el '10', a no perder un balón y a dar pases de gol a sus compañeros. Su Al-Sadd, con el que ha conquistado siete títulos como técnico, jugaba a través del balón y mirando siempre hacia la portería rival.

Con Xavi, volverá el juego de posesión y de posición al primer equipo del FC Barcelona. Tener el balón será innegociable para el técnico, así como presionar arriba para recuperar el balón cerca de la portería rival. Y todo ello mirando hacia abajo, hacia una Masia que está dando buenos frutos a los que se debe acompañar para que maduren con éxito.

Nacido en Terrassa pero criado en esa misma Masia, abandera los valores del barcelonismo al máximo, encarna la profesionalidad, el talento, el compañerismo, el saber hacer, el 'seny' y la 'rauxa' catalanas. Ha tenido que labrarse su carrera como técnico en los banquillos de Catar y, antes de lo esperado pues renovó hasta 2023, empieza ya una aventura blaugrana que tarde o temprano tenía que emprender.

Como mito y leyenda del club que es, Xavi tenía las puertas abiertas del Camp Nou. Pudo haber aterrizado incluso antes, sí, pero en los comicios presidenciales que ganó Joan Laporta el de Terrassa iba con Víctor Font. Como activo del barcelonismo, sin cerrarse a nada, pero no fue el momento. Algunos en el entorno culer dicen que el mandatario no le veía preparado. Meses después, sea cierta o no esa premisa, Xavi vuelve a casa.

Xavi llegó a la Masia con 11 años y desde entonces se ha convertido en uno de los mayores mitos del barcelonismo, con 17 temporadas en el primer equipo de fútbol que le valieron en su día para ser el jugador con más partidos oficiales y el más laureado, con 767 partidos y 25 títulos. Aunque compañeros como Messi le acabaron superando.

Como jugador, Xavi conquistó 25 títulos con el Barça --8 Ligas, 4 'Champions', 3 Copas del Rey, 6 Supercopas de España, 2 Supercopas de Europa y 2 Mundiales de Clubes--. Ahora, confía en aumentar su palmarés en el FC Barcelona como entrenador, como ya hicieran antes los Cruyff o Guardiola, también Luis Enrique o Ernesto Valverde, otros miembros de lujo del club de jugadores-entrenadores con triunfos en Can Barça.

Xavi llega de la mano de Joan Laporta, quien aseguró en el acto de homenaje al de Terrassa cuando puso fin a su etapa como jugador --Laporta era exvicepresidente, entonces-- que era un ídolo y que tenía guardado un "lugar destinado a los héroes del barcelonismo". Ahora, seguirá intentando hacer historia desde la banda, pisando apenas un verde en el que ya triunfó. Xavi vuelve a casa y para, sin prisas, devolver al club en la elite, en el sitio donde lo dejó.

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