Publicado 17/09/2021 15:14CET

La AN aprueba la extradición de una empresaria reclamada por EEUU por la muerte de una mujer en una excursión de buceo

Archivo - Entrada de la Audiencia Nacional el día en el que declara el inspector de la Policía Manuel Morocho en relación al caso ‘kitchen’, a 15 de junio de 2021, en Madrid (España). El juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón interroga este
Archivo - Entrada de la Audiencia Nacional el día en el que declara el inspector de la Policía Manuel Morocho en relación al caso ‘kitchen’, a 15 de junio de 2021, en Madrid (España). El juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón interroga este - Óscar Cañas - Europa Press - Archivo

MADRID, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Nacional ha aprobado la extradición de Alison Gracey, una empresaria buscada en Estados Unidos por un naufragio ocurrido en 2011 durante una excursión de buceo organizada por su compañía que resultó en la muerte de una mujer.

En un auto con fecha 15 de septiembre, la Sección Tercera de la Sala de lo Penal explica que se cumplen los requisitos de doble incriminación y mínimo punitivo conforme a lo dispuesto en el tratado de extradición entre España y EEUU.

Asimismo, los magistrados señalan que, en este caso, se trata de delitos comunes, no se advierte motivación espuria y tampoco concurren circunstancias que determinen la extinción de la responsabilidad penal de Gracey.

Durante la vista de extradición celebrada el pasado jueves, Gracey, de 54 años de edad y nacida en Irlanda del Norte, explicó al tribunal que ella y su marido eran socios de la empresa Scuba Shack, que organizaba excursiones en Cayo Largo (Florida) junto a otros dos socios estadounidenses, pero que "nunca" trabajaron en el negocio. "Somos inocentes", aseguró, con la ayuda de una traductora.

La defensa indicó que Gracey ni siquiera estaba en Estados Unidos cuando ocurrieron los hechos --se encontraba en Bahamas--, apuntando al capitán del 'Get Wet' como "quien tiene la máxima potestad sobre la navegación de la embarcación" porque es quien conoce las condiciones climáticas. Y ese día, recalcó, "decidió salir con un equipo de gente a navegar".

CULPÓ AL CAPITÁN Y SE CONSIDERABA "EL ÚLTIMO ESLABÓN DE LA CADENA"

La abogada de Gracey señaló que no es posible saber si el naufragio del 'Get Wet' y la muerte con la que se saldó fueron consecuencia de "alguna negligencia del capitán", del estado de la embarcación o incluso de una "posición inadecuada" de la víctima.

Además, ha recordado que el resto de acusados ya fueron juzgados en Estados Unidos y fueron declarados inocentes. "Por tanto, tampoco se puede presumir la culpabilidad de quien sería el último eslabón de la cadena", zanjó su letrada.

Por su parte, el fiscal abogaba por entregar a Gracey a las autoridades estadounidenses dando "verosimilitud" a la acusación por cuanto ella misma reconoció que era socia del negocio. El representante del Ministerio Público señaló que la empresa había recibido varios avisos por el "penoso" estado del 'Get Wet' y, pese a ello, "siguieron metiendo a gente en ese barco".

Lo sucedido se remonta al 18 de diciembre de 2011, cuando Aimee Rhoads, de 36 años, su cuñada y otros cuatro pasajeros abordaron el 'Get Wet' en Cayo Largo. El bote volcó y se hundió en pocos minutos acabando con la vida de la mujer.