Foto familiar de la inauguración de la XIX edición del Otoño Cultural Iberoamericano con la exposición 'Francisco Espinoza Dueñas. Centenario de un artista polifacético'. - DIPUTACIÓN DE HUELVA
HUELVA 20 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Sala de la Provincia de la Diputación abre la XIX edición del Otoño Cultural Iberoamericano (OCIb) con la exposición 'Francisco Espinoza Dueñas. Centenario de un artista polifacético', uno de los creadores plásticos peruanos más versátiles del siglo XX, cuya obra vuelve a Huelva cuando se cumplen los cien años de su nacimiento.
En la inauguración han participado la diputada provincial de Cultura, Gracia Baquero; el presidente de la Asociación Cultural Iberoamericana, organizadora del OCIb, Francisco Javier Gil; el comisario de la exposición, Aurelien Lortet, y las hijas del artista, Amaya y Adriana Espinoza, según ha indicado la institución provincial en una nota.
Baquero ha destacado la importancia de que la Sala de la Diputación haya vuelto a convertirse en uno de los espacios de referencia del Otoño Cultural Iberoamericano y haya acogido la primera exposición de la programación de 2026. "Hemos iniciado esta nueva edición acercando al público la figura y la obra de un creador excepcional, cuyo recorrido artístico ha estado profundamente vinculado a esa idea de encuentro entre culturas que representa el OCIb", ha señalado.
La diputada ha incidido, además, en que la muestra ha permitido "recuperar para Huelva el legado de Francisco Espinoza Dueñas en una fecha especialmente significativa", y ha recordado que el artista ya ha formado parte de la historia del festival. En 2011, cuando Perú fue el país especialmente invitado, el OCIb le dedicó El lenguaje de la materia, exposición central de aquella edición.
Para Baquero, esta nueva cita "confirma el papel de la cultura como un puente que sigue conectando Huelva con Iberoamérica" y reafirma el compromiso de la Diputación con una programación que ha permitido acercar al público artistas, lenguajes y sensibilidades de ambos lados del Atlántico.
Por su parte, Francisco Javier Gil ha destacado a Espinoza Dueñas como "un referente importantísimo" de las artes plásticas iberoamericanas y ha subrayado la dimensión de un creador que ha desarrollado su trayectoria entre distintos países, técnicas y disciplinas, manteniendo siempre una identidad artística propia.
El presidente de la Asociación Cultural Iberoamericana ha recordado que esta decimonovena edición del OCIb está especialmente marcada por la memoria de Jaime de Vicente, fundador y alma del proyecto, fallecido este año. Gil ha explicado que aproximadamente el 90 por ciento de la programación de este 2026 ha quedado diseñada por el propio De Vicente, por lo que el equipo ha asumido el compromiso de continuar el proyecto siguiendo sus planteamientos y el espíritu con el que lo impulsó desde sus orígenes.
"Tenemos toda la ilusión del mundo por sacarlo adelante", ha asegurado Gil, quien ha incidido en que esta edición ha querido mantener vivo el legado de Jaime de Vicente y darle continuidad. Igualmente, ha anunciado que el próximo 3 de septiembre está prevista la presentación de la programación completa de esta nueva edición del Otoño Cultural Iberoamericano, que ha contemplado un total de 35 actividades que se desarrollarán en toda la provincia.
Como avance, ha señalado que la próxima semana el OCIb traslada una de sus propuestas a Argentina, donde el músico José Luis Pastor presentará su reconocido concierto Vade mecum. Un recorrido por la energía creadora de Espinoza Dueñas El comisario de la exposición, Aurelien Lortet, ha explicado que la selección de las aproximadamente 75 obras expuestas en la Sala de la Provincia ha buscado, ante todo, mostrar "la vitalidad" de Francisco Espinoza Dueñas, un artista que ha desarrollado, en palabras del comisario, "una energía descomunal y una producción increíble".
DIFERENTES ETAPAS CREATIVAS
La muestra realiza un recorrido por sus diferentes etapas creativas, comenzando por sus años en Madrid, ciudad a la que llegó gracias a una beca del Instituto de Cultura Hispánica y con la ilusión de conocer de primera mano a los grandes maestros y las principales escuelas europeas. Durante aquella etapa, estudió pintura mural en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y profundizó en el grabado y, especialmente, en la litografía en la Escuela Nacional de Artes Gráficas.
Lortet ha incidido en la capacidad del creador peruano para trabajar con todo tipo de técnicas y materiales. La exposición recoge sus trabajos litográficos de distintos periodos, entre ellos los correspondientes a su etapa parisina, en la que desarrolló una producción de temática abstracta. Junto a ellos, se han incorporado también trabajos de épocas posteriores, como los realizados en homenaje a Cristóbal Colón, dentro de una selección compuesta en buena medida "por piezas prácticamente únicas", ha dicho.
El recorrido incluye asimismo un guiño a su etapa en La Habana, donde fue invitado a desarrollar un taller y permaneció durante varios años. Su implicación con las cuestiones sociales cobró especial presencia en aquel periodo, que el comisario ha definido como una auténtica "explosión de creatividad".
La amplitud de registros del artista se refleja también en las cinco esculturas incluidas en la muestra y en una vitrina con piezas de cerámica, entre ellas platos y vasos decorativos. A ellas se suman pinturas, fundamentalmente acrílicos sobre tela correspondientes a diferentes momentos de su trayectoria, que permiten apreciar "la amplitud de su paleta y la intensidad del color que ha caracterizado buena parte de su producción".
Lortet ha confiado en que el recorrido permita al público "disfrutar y descubrir la energía" que ha atravesado toda la obra de Espinoza Dueñas. La exposición 'Francisco Espinoza Dueñas. 'Centenario de un artista polifacético' puede visitarse en la Sala de la Provincia de la Diputación de Huelva hasta el próximo 12 de septiembre.
ENTRE AMÉRICA Y EUROPA
Nacido en Lima (8 de julio de 1926), Francisco Espinoza Dueñas desarrolló una trayectoria como pintor, grabador, muralista, ceramista, escultor y docente. Su carrera lo llevó desde Perú hasta Madrid, París, La Habana y distintas ciudades españolas, en un recorrido marcado por la experimentación, el dominio de los materiales y una mirada profundamente humana.
Tras su estancia en Madrid, continuó su formación en París, donde ha perfeccionó sus estudios en la Escuela de Bellas Artes y se ha formó como ceramista en la Manufactura Nacional de Sèvres. Su trabajo recibió el Gran Premio Internacional de Cerámica del Museo Cantini en el marco de la Bienal de Marsella.
Posteriormente ejerció como profesor en La Habana y, más tarde, se ha instaló en Burgos, desarrollando una intensa actividad pedagógica y creadora. Durante los años ochenta, su faceta docente y sus talleres adquirieron también especial relevancia en Estados Unidos, donde fue invitado para impartir clases y donde realizó murales en ciudades como Filadelfia, Nueva York y Nueva Jersey.
A partir de 1989 se ha afincado en Constantina, en la Sierra Norte de Sevilla, desde donde ha continuó desarrollando una intensa labor creativa y didáctica.