El exasesor ministerial Koldo García durante su turno de última palabra en el juicio del Tribunal Supremo sobre presuntas irregularidades en la compra de mascarillas, a 6 de mayo de 2026, en Madrid (España). - EUROPA PRESS
MADRID 7 May. (EUROPA PRESS) -
El exasesor ministerial Koldo García ha utilizado su derecho a la última palabra en el Tribunal Supremo y ha acusado al abogado del PP --que lidera la acusación popular-- de "colaborar, mintiendo y engañando a todos los españoles", para poder "no entrar en la cárcel". Además, ha criticado que pese a que ha ayudado "en todo lo que ha podido" a ministros del Gobierno, le han dejado "de lado".
"A mí también me ofreció el abogado del Partido Popular que colaborara, claro, mintiendo y engañando a todos los españoles. ¿Cuál es la cuestión? Yo estoy en la cárcel, lo he perdido absolutamente todo y he dicho que no voy a mentir", ha señalado Koldo este miércoles, para añadir que "no" ha aceptado "un solo euro" del empresario acusado, Víctor de Aldama.
En esta línea, ha lamentado no tener los dispositivos que se les han incautado porque "podría explicar la verdad": "Les podría explicar a todos ustedes creo que la verdad, y la verdad es que a mí me han ofrecido mentir y que a cambio no entraría en la cárcel". Tras ello, fuentes jurídicas han negado esta acusación de Koldo.
ACUSA A ALDAMA DE VIVIR "A COSTA DE TODOS"
Koldo ha acusado a Aldama de estar viviendo "a costa de todos" por haberle "metido a la cárcel" a él y al exministro de Transportes José Luis Ábalos con "mentiras".
"No tengo dinero, no he recibido ninguna dádiva, me he matado a trabajar y eso lo sabe el señor Aldama. La cuestión está en que él eligió el camino fácil", ha manifestado.
Entre las mentiras que ha calificado ha incluido haber hablado con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, o con ministros del Gobierno como Ángel Víctor Torres --"un grandísimo político y una gran persona"--, Félix Bolaños o la extitular de Hacienda María Jesús Montero.
En ese momento, ha abierto un inciso para explicar que "a todos ellos, cuando no eran ministros, cuando no eran gente relevante de España", les "ayudó en todo" lo que ha "podido". "Pero claro, ahora hay que dejarme de lado, igual que han dejado de lado al señor Ábalos", ha reprochado.
LOS AGENTES ENTRARON EN SU CASA "ARMADOS HASTA LOS DIENTES"
El exasesor ha explicado que le manifestó a agentes de la Guardia Civil --un cuerpo al que ha definido como "un pilar en su vida"-- que "estaba dispuesto a colaborar absolutamente en todo" lo que le pidieran, como lo ha hecho "durante 27 años".
No obstante, ha dicho que "solo hay una pregunta" que se hace: "¿Por qué, si yo me ofrecí, les di las llaves, les dije que les daba todo, que colaboraba, tuvieron que entrar con una unidad de intervención, armados hasta los dientes, con el dedo en el disparador, con un escudo protector y apuntando a una niña de tres años, corriendo?" cuando registraron su casa.
Planteado esto, ha insistido en que él les ofreció "todo", pero ha denunciado que "había que montar el circo", pese a que "lo único" que pidió "es que no apuntaran con una pistola a una niña". "Tiene huevos", ha dicho, disculpándose de inmediato.
De la misma manera, ha remarcado que tiene que escuchar que "ciertas personas" le adviertan que puede que su hermano y su exmujer --investigados en la Audiencia Nacional por el 'caso Koldo'-- puedan ir a la cárcel: "Y entonces tu hija, a ver". Y se ha preguntado: "¿Pero por qué es? ¿Porque pienso distinto? ¿Así vamos a funcionar?".
LAS CHISTORRAS, "UN CONCEPTO" QUE USABA CON LA GUARDIA CIVIL
Koldo también ha indicado que las 'chistorras', la forma en la que los investigadores han identificado que se hablaba de billetes de 500 euros en el entorno del exasesor, "es un concepto que utilizaba con la Guardia Civil desde hace 15 años en Navarra".
"Es totalmente cierto, pero porque la Guardia Civil no me pagaba, como ha dicho el fiscal, a mí. Me daba para cambiarlos, porque no saben lo feo que queda que vaya un guardia civil a cambiarlos", ha explicado.
En este sentido, ha explicado que ha recibido billetes de 500 euros de "muchísima gente", y que él se intentaba "deshacer de ellos, porque nadie los quiere".