Publicado 25/11/2020 20:43CET

México.- El Banco de México mejora sus previsiones del PIB en 2020 con una contracción del 8,9 por ciento

El Banco Central de México recorta la previsión de crecimiento para México en 2019
El Banco Central de México recorta la previsión de crecimiento para México en 2019 - TWITTER - Archivo

MADRID, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Banco de México ha publicado este miércoles su informe trimestral correspondiente a los meses de julio y septiembre, donde ha actualizado sus previsiones para el Producto Interior Bruto (PIB) del país azteca este año, con una mejora de 3,5 puntos porcentuales, pasando de una contracción del 12,8 por ciento pronosticada en agosto a una del 8,9 por ciento.

En el informe donde presenta varias proyecciones macroeconómicas, el banco central ha proyectado un crecimiento del PIB del 3,3 por ciento y del 2,6 por ciento para 2021 y 2022, respectivamente.

La institución ha explicado que el escenario central de sus previsiones apunta a una recuperación gradual, a un ritmo moderado, que reflejaría la paulatina recuperación de la economía global, así como la "cautela de consumidores e inversores ante el entorno de marcada incertidumbre derivado del desarrollo de la pandemia y de sus efectos sobre la economía".

El informe también apunta otros factores que incidirán en la recuperación, como la heterogeneidad sectorial en el proceso de reactivación y el relajamiento de las restricciones de movilidad para contener la propagación del brote vírico.

Sin embargo, el instituto emisor también ha advertido de la incertidumbre sujeta a estas previsiones, sobre todo en el caso de 2021, donde podrían generarse varios escenarios, uno más optimista, con una caída del 8,7 por ciento en 2020 y crecimientos del 5,3 por ciento y del 2,7 por ciento en 2021 y 2022, respectivamente; y uno más pesimista donde el PIB de 2020 se contraería un 9,3 por ciento, mientras que para 2021 y 2022 los crecimientos serían del 0,6 por ciento y del 3,8 por ciento, respectivamente.

Estos escenarios dependerán en buena parte de un tratamiento efectivo o una vacuna disponible, lo que incidirá sobre el ritmo de normalización de la actividad económica, según el organismo. Además, la institución advierte de que el rendimiento de la economía estará sujeto a presentar altibajos, toda vez que hacia delante la dinámica responderá cada vez menos a la reapertura de diversas actividad y más al comportamiento, probablemente diferenciado, de los componentes de la demanda y los sectores productivos.

Teniendo esto en cuenta, el Banco de México subraya que en el escenario central de la actividad económica proyectado, no se recuperaría el nivel observado al cierre de 2019 (previo a la pandemia) hasta finales de 2023. En el caso de que se cumplieran las previsiones más optimistas, los niveles prepandemia podrían llegar hacia finales de 2022.

EMPLEO

En lo relativo al empleo, la institución ha indicado que si bien prevalece una alta incertidumbre respecto de la evolución del número de puestos de trabajo afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se espera que en 2020 caigan entre 850.000 y 700.000 puestos de trabajo.

De su lado, las previsiones para 2021 apuntan a una recuperación de entre 150.000 y 500.000 puestos de trabajo, mientras que para 2022 la recuperación del empleo oscilaría entre los 300.000 y los 500.000 empleos.

INFLACIÓN

Por el lado de la inflación, el Banco de México espera que el aumento que ha presentado la inflación general anual hasta el momento sea transitorio y que en el periodo de entre 12 y 24 meses se ubique en torno al 3 por ciento. Este ajuste de la trayectoria se explica por la evolución esperada de los precios de los energéticos.

De su parte, en el componente subyacente, esto es excluyendo los precios de energéticos y alimentos, el organismo azteca ha indicado que para si bien de agosto a octubre se han percibido ligeras presiones al alza, en la primera quincena de noviembre se observaron reducciones importantes en los precios. En consecuencia, también se prevé que en el horizonte de entre 12 y 24 meses la inflación subyacente se ubique alrededor del 3 por ciento.