Publicado 21/01/2021 13:11CET

El Palacio de Colomina expone 'Arte solidario' para financiar un proyecto a favor de víctimas de trata en Perú

Una de las obras de la muestra solidaria
Una de las obras de la muestra solidaria - MANOS UNIDAS

   VALÈNCIA, 21 Ene. (EUROPA PRESS) -

   El Palacio de Colomina CEU de València exhibirá, del 26 de enero al 20 de febrero, la exposición 'Arte Solidario', que destinará todos los donativos que reciba a un proyecto de Manos Unidas en favor de víctimas de trata en Perú. Las obras están firmadas por Ana Ruiz Ruiz, voluntaria y delegada de esta ONG en Valencia y licenciada en Bellas Artes, que aprovechó el confinamiento para pintar "Arte Solidario".

   La muestra nace de la necesidad de aprovechar el tiempo del confinamiento para seguir apoyando los proyectos de desarrollo de Manos Unidas. Durante aquellos largos días de marzo y abril de 2020 en que la actividad quedó prácticamente congelada, tuvo lugar una ola de solidaridad que cada uno desarrolló con los medios que tenía.

   Voluntarias de Manos Unidas Valencia confeccionaron material sanitario, mientras que la delegada, Ana Ruiz Ruiz, decidió coger de nuevo los pinceles y aprovechar las horas del confinamiento para sacar adelante una exposición de pintura con fines solidarios, explican los responsables de la iniciativa en un comunicado.

   De este modo, desde el próximo 26 de enero y hasta el 20 de febrero se muestra en el Palacio de Colomina CEU esta exposición compuesta por 51 pinturas que expresa el estado emocional de la autora "tan cambiante, en estos tiempos revueltos, inciertos, llenos de inquietud".

   "Mi necesidad de seguir ejerciendo como voluntaria y de colaborar con Manos Unidas en algo que pudiese hacer desde casa, durante el periodo del confinamiento, me decidió a retomar mi faceta de pintora y trabajar en esta exposición", explica Ana Ruiz Ruiz, que ya lleva seis años como voluntaria, los dos últimos como delegada.

   Para Carla Alabau, comisaria de arte, con esta exposición, Ana Ruiz "decidió, ante la crisis sanitaria global, reflexionar y analizar esta situación, explorando los caminos de la abstracción en su vertiente más fluida, emotiva, intensa y personal".

   Alabau reconoce en esta colección la preocupación de la pintora sobre nuestros valores y decisiones, y la "relevancia de pensar en un "modelo más justo, más humano y menos voraz".

   "Las nuevas tecnologías fueron de gran ayuda --reflexiona la pintora-- y seguimos trabajando, pero todas nuestras actividades, conciertos, cenas del hambre, mercadillos, etc., tuvieron que ser cancelados".

   Manos Unidas, ha sufrido, como tantos otros, los estragos de la pandemia, lo que en nuestro caso se traduce en que las ayudas a los más vulnerables, por los que trabajamos desde hace más de 60 años, se han visto sensiblemente mermadas.

   Manos Unidas destinó en 2020 más de 3,2 millones de euros para hacer frente al Covid-19 para apoyar a 1,2 millones de personas en situación grave en África, Asia y América latina. Nunca, en los más de 60 años de historia de esta ONG se habían recibido tantas solicitudes de ayuda de emergencia desde tantos países.

   Esta cantidad se empleó no solo en equipar y reforzar centros médicos, sino también en alimentos, ya que, literalmente, no tenían qué comer por causa del confinamiento: millones de personas viven del dólar que sacan día a día para alimentarse, destacan desde la organización.

   La pandemia ha sido y está siendo dura también dura en España y Manos Unidas, bajo el lema 'Que la solidaridad no acabe en nuestras fronteras', ha seguido ayudando a los más necesitados en América Latina, Asia y África, lugares en los que siempre ha trabajado.

   Alrededor de 1.460 mujeres, en su mayoría adolescentes y jóvenes, recibirán apoyo gracias al proyecto 'Formación Laboral y en sus Derechos para Mujeres Víctimas de Trata y en Riesgo'. Se trata de mujeres de Lima (Perú) víctimas de violencia de género y explotación sexual a las que la falta de oportunidades de desarrollo económico les impide escapar de su dramática situación.

   A través de la Casa Santa Micaela, se les proporciona un centro de acogida y servicios ambulatorios. Además, se las preparará para prevenir y superar su situación, y muy importante, tendrán un espacio seguro en el que recibir formación profesional que contempla acuerdos con prácticas de trabajo en empresas y negocios locales para darles oportunidades laborales.