Publicado 20/06/2024 18:17

Perú.- Banquillo el 27 de junio para presunto agresor sexual de una niña al que piden entre 16 y 27 años de cárcel

Archivo - Palacio de Justicia, sede de la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJCyL, con sede en Valladolid.
Archivo - Palacio de Justicia, sede de la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJCyL, con sede en Valladolid. - EP. - Archivo

VALLADOLID, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia de Valladolid sienta en el banquillo el próximo día 27 de junio a un varón de origen peruano, L.A.A.S, que debrá responder por la presunta agresión sexual sobre una niña de 9 años, amiga de su hija, y que se enfrenta a penas de hasta 27 años de prisión.

El juicio debería de haberse celebrado el pasado día 7 de marzo pero entonces tuvo que suspenderse, a petición de la defensa, debido al fallecimiento de la madre del encausado en su país de origen, suspensión que, sin embargo, se produjo con la frontal oposición tanto de la fiscal del caso como de la acusación particular.

El acusado, de 41 años, se expone a una posible condena que oscila entre los 16 años que solicita el fiscal del caso por dos delitos de agresión sexual--ocho años por cada delito--, junto con las correspondientes prohibiciones de acercamiento o comunicación con la víctima, y los 27 años en total que solicita la acusación particular por tres delitos de agresión sexual, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

En concepto de responsabilidad civil, las acusaciones pública y particular reclaman indemnizaciones de 6.000 y 20.000 euros, respectivamente.

Los hechos presuntamente delictivos se produjeron durante la madrugada de los días 26 de marzo y 7 de mayo de 2022, fechas en las que la niña pernoctó en casa del encausado con motivo de la relación de amistad que la menor mantenía con su hija.

Así, durante la noche, siempre según la tesis de los acusadores, L.A.A.S. aprovechaba para entrar en la habitación y realizar tocamientos a la víctima, a la que también habría introducido su dedo en la vagina, y todo ello ante la situación de parálisis de la víctima por miedo.

No fue hasta un día en el que la niña, su madre y una amiga de ésta se encontraban merendado cuando la pequeña terminó por echarse a llorar y contar lo que le había sucedido, tras lo cual su progenitora interpuso la correspondiente denuncia ante la Policía Nacional.

Aunque el acusado siempre ha negado los hechos a lo largo de las diligencias seguidas en el Juzgado de Instrucción número 2, un informe del Equipo Psicosocial apunta que la versión ofrecida por la niña es "probablemente creíble".