Publicado 05/06/2026 17:37

Grupo C: Haití, lobo con piel de cordero tras 52 años sin ir al Mundial

Haití - Nueva Zelanda
Haití - Nueva Zelanda - Europa Press/Contacto/Chris Arjoon

MADRID 5 Jun. (EUROPA PRESS) -

La selección de Haití regresa este verano a la Copa del Mundo después de su única participación en 1974, clasificados como primeros en su exigente camino de la CONCACAF para caer en el duro Grupo C, donde tendrán complicado avanzar en la cita norteamericana.

Tras 52 años, el equipo caribeño vuelve a la gran cita del fútbol que se celebra en Estados Unidos, México y Canadá, encuadrada en la fase inicial junto a Brasil, Marruecos y Escocia. El Mundial más numeroso de la historia, con 48 selecciones, abre la puerta a los ocho mejores terceros para estar en la ronda de dieciseisavos.

Por ahí, selecciones como Haití no renuncian a nada, sabiendo que una victoria puede valer unos históricos cruces, aunque ganar un partido también lo sería para ellos. Haití se quedó a cero en Alemania 1974, donde tampoco tuvo fortuna compartiendo grupo con Italia, subcampeona del mundo entonces, la Argentina de Mario Kempes y la Polonia de Grzegorz Lato, a la postre tercera del torneo.

La presencia de Haití en el Mundial, con un señalado debut ante Escocia el 14 de junio que puede ser esa primera piedra, supone además un tremendo éxito deportivo en medio del caos. Desde el grave terremoto de 2010, el país está inmerso en un conflicto armado, pobreza e inseguridad. La selección no puede jugar en casa y el seleccionador Sébastien Migné ni siquiera ha pisado el país.

La labor de 'scouting' del técnico francés ha sido 'online', pero han logrado reclutar varios futbolistas con nacionalidad haitiana como el polivalente jugador del Auxerre Josué Casimir y luego el delantero del Sunderland Wilson Isidor, además de tener en sus filas al centrocampista del Wolves Jean-Ricner Bellegarde.

Por otro lado, formado en el París Saint-Germain, Lenny Joseph viene de una temporada con 16 goles y 10 asistencias en todas las competiciones con Ferencváros. Duckens Nazon, máximo goleador histórico (44 goles en 76 partidos) y decisivo en la clasificación con un 'hat-trick' ante Costa Rica, es leyenda de una selección disciplinada atrás y con mucho vértigo en sus transiciones.

WILSON ISIDOR, QUÉ BUENO QUE VINISTE

La caza de talentos por parte de la Federación del país culminó a tres meses del Mundial con quizá su pieza más codiciada. Wilson Isidor, francés de nacimiento e hijo de padres haitianos y malgaches, representó anteriormente a Francia en categorías inferiores, pero terminó aceptando la llamada caribeña en la última convocatoria, donde marcó su primer gol ante Islandia.

El delantero de 25 años se antoja pieza clave pese a ser un recién llegado, por rapidez, potencia, control de balón, regate y, sobre todo, gol. Tras un exitoso paso por el Zenit de San Petersburgo, Isidor cumplió su sueño de jugar en la liga inglesa. Ahora, el jugador del Sunderland, protagonista en el séptimo equipo de la Premier, culminó la remodelación de los 'Granaderos'.

A SÉBASTIEN MIGNÉ LE LLEGÓ SU OPORTUNIDAD

En el banquillo, Migné cumplirá también sus mejores deseos de estar en una Copa del Mundo, después de ser asistente en Camerún en Catar 2022. El técnico de La Roche-sur-Yon fue jugador durante la década de 1990 en clubes ingleses de divisiones inferiores. A los 26 años empezó su carrera de entrenador, destacando su periplo como segundo de Jean-Pierre Papin en el Estrasburgo y en el Lens.

Posteriormente, dio el salto al fútbol de selecciones, también como ayudante, en Omán, la RD del Congo, Congo y Togo, para luego tomar las riendas de Kenia, a la que en 2019 logró clasificar para su primera Copa África en 15 años. Antes de Haití, Migné dirigió a Guinea Ecuatorial y fue ayudante de Rigobert Song en Camerún.

El técnico, de 52 años, asumió el cargo en marzo de 2024 y dirigió a Haití durante toda la fase de clasificación para un Mundial que tratarán de aprovechar. La defensa, la recuperación de balón y la capacidad de sus delanteros para atacar espacios son los argumentos de una selección sin nada que perder, sobre todo cuando se mida a la favorita Brasil y a la potente Marruecos.

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