Publicado 04/03/2021 13:51CET

Los 47 activistas hongkoneses acusados de sedición tendrán que permanecer en prisión mientras se resuelve un recurso

Imagen de archivo de seguidores ante los juzgados durante el juicio contra los activistas.
Imagen de archivo de seguidores ante los juzgados durante el juicio contra los activistas. - Isaac Wong/SOPA Images via ZUMA / DPA

MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los 47 activistas y políticos hongkoneses acusados de subversión, terrorismo y colusión con fuerzas extranjeras tendrán que permanecer en prisión a la espera de que se resuelvan los recursos presentados por el Departamento de Justicia después de que un tribunal de la región resolviera poner en libertad bajo fianza a quince de ellos.

Si bien el magistrado Victor So ha indicado este jueves que hay "indicios suficientes" para creer que quince de ellos, entre los que se encuentran los exdiputados Helena Wong, Jeremy Tam y Kwok Ka Ki, no presentan un peligro para la seguridad nacional y podrían ser puestos en libertad bajo fianza, la Fiscalía ha pedido la inmediata revisión de dicho veredicto.

Así, la quincena de activistas tendrán que permanecer bajo custodia hasta que vuelvan al juzgado en 48 horas para recibir un nuevo veredicto. Junto a ellos seguirán en la cárcel otros 32 acusados a los que se les ha negado la libertad bajo cualquier circunstancia. Según la emisora de radio RTHK, la próxima vista judicial para ellos tendrá lugar el 31 de mayo.

Para el magistrado, estas 32 personas sí podrían seguir suponiendo un "peligro para la seguridad nacional" bajo la polémica ley aprobada en 2020. Todos ellos han sido acusados de trazar un complot para "hacer caer al Gobierno de Hong Kong" tratando de hacerse con más de la mitad de los escaños del Consejo Legislativo y echar por tierra así los presupuestos, lo que provocaría la salida de la jefa de Gobierno, Carrie Lam.

El veredicto de este jueves es ha producido tras tres jornadas maratonianas de más de 12 horas de duración. Cientos de seguidores han acudido a los juzgados para pedir la puesta en libertad de lo que consideran como presos políticos.

La Policía, por su parte, ha mostrado una bandera morada para indicar a los presentes que pueden ser detenidos también en el marco de la ley de seguridad nacional que ahora rige sobre Hong Kong.