Publicado 13/08/2021 12:26CET

ACNUR alerta del "inmenso" impacto del conflicto en Afganistán y cifra en 250.000 los desplazados desde finales de mayo

Archivo - Una niña refugiada afgana en un campamento en Pakistán, cerca de la frontera con Afganistán
Archivo - Una niña refugiada afgana en un campamento en Pakistán, cerca de la frontera con Afganistán - SPENCER PLATT/GETTY IMAGES - Archivo

El NRC recalca que el país se encamina a una "gran crisis humanitaria" ante el aumento de los combates

MADRID, 13 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha alertado este viernes del "inmenso" impacto sobre la población afgana por el repunte de los combates en Afganistán, marcados por los rápidos avances de los talibán, que han tomado cerca de la mitad de las capitales provinciales del país durante la última semana.

La portavoz de ACNUR Shabia Mantoo ha indicado que el organismo "está alarmado por la crisis humanitaria que se está desarrollando" y ha reiterado su llamamiento a "un alto el fuego permanente y un acuerdo negociado en interés del pueblo afgano".

Así, ha recordado que la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) "ha advertido de que, sin una reducción significativa de la violencia, Afganistán va camino de presenciar el mayor número de víctimas civiles documentadas en un año desde que iniciaron los recuentos por parte de la ONU".

"Estamos particularmente preocupados por el impacto del conflicto sobre mujeres y niñas. Cerca del 80 por ciento de cerca de 250.000 personas que se han visto forzadas a huir desde finales de mayo son mujeres y niños", ha manifestado Mantoo durante una rueda de prensa en Ginebra.

En este sentido, ha recordado que cerca de 400.000 civiles han huido de sus hogares desde principios de año, sumándose a los 2,9 millones de desplazados internos a finales de 2020. "La aplastante mayoría de los afganos se han visto forzados a huir dentro del país, tan cerca de sus casas como lo permitan los combates", ha detallado.

Mantoo ha argüido que "cerca de 120.000 afganos han huido desde principios de año desde zonas rurales y localidades hacia la provincia de Kabul" y ha pedido a la comunidad internacional que "aumente urgentemente su apoyo para responder a esta última crisis de desplazados".

De esta forma, ha hecho hincapié en que ACNUR ha valorado las necesidades de cerca de 400.000 desplazados internos y ha empezado a entregar alimentos, cobijo, higiene y productos sanitarios, al tiempo que ha reclamado a los países vecinos que mantengan abiertas sus fronteras para recibir a refugiados.

"La incapacidad de lograr seguridad podría poner en riesgo innumerables vidas civiles", ha explicado. "En el contexto de crisis generalizada en muchas zonas de Afganistán, está cada vez más claro que los afganos fuera del país tienen necesidad de protección", ha manifestado.

Por último, ha aplaudido la decisión de varios países de suspender temporalmente la deportación de solicitantes de asilo afganos a los que se ha denegado este estatus debido a la situación de seguridad y los fulgurantes avances de los talibán, que amenazan con avanzar hacia la capital, Kabul.

RIESGO DE "GRAN CRISIS HUMANITARIA"

En esta línea se ha expresado la organización no gubernamental Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), cuya directora para Afganistán, Tracey Van Heerden, ha dicho que el país se encamina a una "gran crisis humanitaria", según un comunicado publicado a través de su página web.

"Familias aterrorizadas han estado huyendo hacia Kabul en los últimos días. Los campamentos están abarrotados y los niños duermen al raso. Las familias luchan por la comida. Tememos que esta situación sea replicada en todo el país a un ritmo sin precedentes", ha alertado.

Zahra Omari, una mujer que ha escapado a Kabul desde la provincia de Kunduz junto a sus seis hijos, ha relatado que "cuando la gente empezó a huir, cogí a mis hijos y huí". "Ni siquiera cogí leche para mi hija de diez meses. Encontramos un autobús que iba a Kabul que había retirado los asientos para meter a tanta gente como fuera posible. Estaba lleno de hombres, mujeres y niños asustados", ha dicho.

Van Heerden ha manifestado que cerca del 80 por ciento de los proyectos del NRC en el país "están afectados por el conflicto", lo que "impacta sobre la entrega de ayuda fundamental a más de 900.000 afganos". "Estamos comprometidos a quedarnos y ayudar", ha reseñado.

"Si bien Afganistán sigue siendo uno de los países más peligrosos del mundo para trabajar, es más importante que nunca que las organizaciones de ayuda puedan acceder a las comunidades ante el incremento del conflicto", ha argumentado.

"Ahora más que nunca es fundamental que las partes en conflicto respeten su obligación de proteger a los civiles, incluidos los trabajadores humanitarios, y la infraestructura civil, como escuelas y hospitales", ha remachado la directora del NRC para Afganistán.