Publicado 10/08/2021 13:58CET

ACNUR logra acceder a dos campamentos de refugiados eritreos en Etiopía aislados por los combates con el TPLF en Tigray

Archivo - Desplazados y refugiados por el conflicto en Tigray (Etiopía)
Archivo - Desplazados y refugiados por el conflicto en Tigray (Etiopía) - BYRON SMITH / GETTY IMAGES - Archivo

MADRID, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha confirmado este martes que el organismo ha logrado acceder a dos campamentos de refugiados eritreos en la región etíope de Tigray (norte) y ha hecho un llamamiento a aumentar la ayuda internacional para incrementar la entrega de la asistencia a estas personas.

El portavoz de ACNUR, Boris Cheshirkov, ha resaltado que los equipos del organismo han logrado entrar en los campamentos de Mai Aini y Adi Harush, que quedaron aislados a mediados de julio a causa de los combates entre el Ejército etíope y el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF).

"La entrega de la asistencia humanitaria para los 23.000 refugiados en ambos campos, necesitada con urgencia, se reanudó el 5 de agosto", ha dicho, antes de agregar que el acceso "está limitado por una situación de seguridad compleja y fluida, mientras que los refugiados siguen sufriendo unas condiciones duras".

Así, Cheshirkov ha hecho hincapié en que "servicios básicos como la asistencia sanitaria siguen sin estar disponibles, mientras que el agua potable se está agotando", al tiempo que ha pedido un "paso seguro" que permita a los refugiados ser trasladados al nuevo campamento de Alemwach, cerca de Dabat, a unos 135 kilómetros de distancia.

"Mientras ACNUR y la Agencia Etíope para Asuntos de Refugiados y Retornados (ARRA) completan los trabajos en Alemwach, se ha identificado cobijo de emergencia en Dabat, con apoyo de la comunidad local, y los primeros 126 refugiados han sido reubicados allí, donde se les ha dado asistencia", ha explicado.

En este sentido, ha destacado que el acceso humanitario en Tigray ha mejorado durante la última semana y ha pedido a las partes en conflicto que garanticen un acceso "sin restricciones" en la región para "permitir a ACNUR y los socios entregar y aumentar la asistencia humanitaria y la protección de decenas de miles de personas que necesitan apoyo urgente".

"Desde el 4 de agosto, ACNUR, en colaboración con ARRA y la organización no gubernamental WISE, ha comenzado a emitir documentos de identificación temporales a los refugiados eritreos que huyeron a Addis Abeba desde los campamentos de Shimelba y Hitsats en el norte de Tigray, que fueron destruidos a principios de este año", ha detallado.

"Estos documentos de identidad con una validez de tres años permitirán a los refugiados acceder a asistencia, servicios y protección", ha explicado Cheshirkov, quien ha mostrado la preocupación de ACNUR por las nuevas oleadas de desplazamiento por los enfrentamientos en Amhara y Afar.

De esta forma, ha dicho que las autoridades locales y la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) calculan que unas 100.000 personas en Amhara y 70.000 en Afar se han visto desplazadas internamente, a raíz de los enfrentamientos desencadenados por las ofensivas del TPLF en estas regiones.

AUMENTO DEL NÚMERO DE REFUGIADOS

Cheshirkov ha sostenido además que ACNUR ha registrado un aumento del paso de refugiados a Sudán. "El mes pasado, más de 275 refugiados, de los cuales unos 40 eran eritreos, llegaron a Hamdayet, en Sudán, que limita con Tigray", ha sostenido.

"Un grupo más numeroso de unas de 900 personas de la etnia Qemant cruzó a Sudán desde la región de Amhara a través de Gallabat. ACNUR y sus socios están dando respuesta humanitaria y supervisando conjuntamente los planes de preparación en caso de una mayor afluencia al este de Sudán", ha defendido.

ACNUR ha pedido 164,5 millones de dólares (alrededor de 140,3 millones de euros) para dar ayuda a cerca de 96.000 refugiados eritreos y 650.000 desplazados internos en Tigray, así como a 120.000 refugiados etíopes en el este de Sudán.

"Los equipos de ACNUR están listos para ayudar a estas poblaciones para quienes la ayuda humanitaria es la única tabla de salvación, aunque en estos momentos el acceso humanitario a algunas de ellas aún resulta imposible a causa del conflicto activo", ha señalado.

Por último, ha reseñado que "ACNUR sigue pidiendo a todas las partes en el conflicto que protejan a los civiles conforme a las obligaciones en virtud del Derecho Humanitario y solicita un acceso seguro y sin obstáculos para llegar a todas las personas en situación necesidad humanitaria".

La ofensiva del Ejército etíope contra el TPLF arrancó el 4 de noviembre por orden del primer ministro, Abiy Ahmed, en respuesta a un ataque del TPLF contra una base del Ejército en la capital regional, Mekelle, que se saldó con la muerte de un importante número de militares etíopes.

Tras ello, las fuerzas etíopes, que contaron con el apoyo de tropas eritreas y las fuerzas especiales de Amhara, lograron tomar Mekelle e imponer una autoridad interna, si bien finalmente han terminado cediendo terreno, lo que llevó a Abiy a anunciar el alto el fuego aduciendo razones humanitarias.