Publicado 19/11/2020 20:37CET

Uno de los acusados en el juicio por abusos sexuales dentro del Vaticano niega que le llegaran acusaciones

   ROMA, 19 Nov. (EUROPA PRESS) -

   El sacerdote italiano Enrico Radice, de 71 años, que ejercía de rector en el seminario para jóvenes aspirantes a sacerdotes 'San Pío X' localizado en los jardines del Vaticano, ha negado que le hubieran llegado acusaciones de abusos sexuales o que hubiera escuchado o notado algo al respecto.

   "Nadie me ha hablado nunca de abusos, ni los estudiantes, ni los profesores ni tampoco los padres", ha referido Radice Radice durante el interrogatorio del Tribunal del Vaticano presidido por el magistrado Giuseppe Pignatone, con un amplio currículum judicial en casos de mafia, a quien el Papa incorporó al organismo judicial en octubre de 2019.

   El instituto que dirigía --donde se forman jóvenes adolescentes que aspiran a ser sacerdotes dentro del Vaticano-- fue supuestamente el escenario de abusos sexuales a un menor por parte de otro compañero más mayor entre 2007 y 2012. El otro acusado es Gabriele Martinelli, de 28 años, que era seminarista cuando se produjeron los presuntos abusos sexuales y que se ordenó sacerdote en la diócesis de Como (norte de Italia) en 2017. En su caso se le imputan delitos de abuso sexual.

   Radice, que está acusado precisamente por no haber denunciado las acusaciones y hasta de haber encubierto los hechos que se investigan, ha declarado que solía estar despierto hasta tarde y que nunca escuchó nada.

   Durante el interrogatorio que ha tenido lugar este jueves en el primer jucio civil por abusos sexuales dentro del Vaticano, se ha sabido que la víctima denunció los hechos entre 2009 y 2010 al propio Radice. Según su versión, el sacerdote que por aquel entonces gestionaba el Pre seminario le contestó de forma agresiva y lo marginó, de manera que los abusos continuaron.

   La víctima se ha constituido como parte civil y podrá reclamar indemnizaciones en caso de condena. El juicio se reanudará el próximo 4 de febrero con el interrogatorio al segundo acusado.

   El centro de formación donde supuestamente sucedieron los hechos funciona como alojamientos para jóvenes que suelen ayudar en las misas de los sacerdotes del Vaticano y en ocasiones también en las celebradas por el Papa, por lo que son conocidos como los monaguillos del Santo Padre.

   La justicia del Vaticano abrió diligencias en 2017 después de la publicación del libro 'Pecado original' del periodista italiano Gianluigi Nuzzi en el que denuncia los abusos cometidos en ese seminario entre 2011 y 2012. Tanto este periodista italiano como Emiliano Fitipaldi fueron absueltos del delito de filtración de documentación reservada de la Santa Sede en un juicio en el que el Tribunal Vaticano constató su falta de competencia jurídica para procesarlos.

   En el libro 'Pecado original', Nuzzi reprodujo las denuncias del joven polaco Kamil Tadeusz Jarzembowski sobre lo que ocurrió en este seminario y reveló "abusos en su habitación a otro seminarista" que se produjeron "más de 140 veces" por parte de un pupilo del rector "que era mayor que él y que después se convirtió en sacerdote" en relación al sacerdote Martinelli.

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