Publicado 21/12/2020 16:08CET

Afganistán.- Asesinado a tiros un periodista en el centro de Afganistán

El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani
El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani - Sven Hoppe/dpa - Archivo

MADRID, 21 Dic. (EUROPA PRESS) -

El periodista afgano Rahmatulá Nikzad ha sido asesinado a tiros este lunes por personas no identificadas frente a su vivienda en la provincia de Ghazni, situada en el centro del país, según han confirmado las autoridades.

Nikzad, quien era además presidente del sindicato de periodistas, había trabajado para la cadena de televisión qatarí Al Yazira y la agencia estadounidense de noticias Associated Press. Con su asesinato son cinco los periodistas muertos en atentados en los últimos dos meses en el país.

Desde el 7 de noviembre han sido asesinados el antiguo presentador de la cadena TV Yama Siauas, el repotero de la emisora Radio Azadi Elias Dai, la presentadora de Enekaas TV Malala Maiuand y el presentador de Ariana Fardin Amini.

La situación ha provocado que periodistas y medios reclamaran el sábado a las autoridades que investiguen los recientes ataques contra reporteros y alertaron del daño de los mismos a la libertad de prensa, según ha informado la cadena de televisión afgana Tolo TV.

Por el momento ningún grupo ha reclamado la autoría del asesinato de Nikzad y el portavoz de los talibán, Zabihulá Muyahid, ha publicado un comunicado a través de su cuenta en la red social Twitter para condenar lo sucedido y desvincularse del incidente.

"Estamos tristes por la noticia sobre el martirio del periodista profesional Rahmatulá Nikzad en Ghazni. Condenamos firmemente este ataque cobarde y expresamos nuestras condolencias a la familia de Nikzad", ha señalado.

Asimismo, Muyahid ha subrayado que "Nikzad tenía muy buenas relaciones" con los talibán "como periodista comprometido". "Consideramos este asesinato como una pérdida para el país", ha remachado en su mensaje.

El asesinato de Nikzad, quien ya habría escapado con vida a otro intento contra su vida en septiembre, tiene lugar en medio de un repunte de la violencia en Afganistán a pesar de las conversaciones de paz entre el Gobierno y los insurgentes.

Durante la jornada de este lunes han muerto al menos cuatro civiles, entre ellos dos niños, por la explosión de una bomba al paso de su vehículo en la provincia de Kandahar (sur), mientras que una persona ha muerto en un atentado suicida frente a una mezquita en el distrito de Paghman, en la capital, Kabul.

La Policía afgana ha detallado que el fallecido es un civil y ha agregado que el terrorista suicida ha activado sus explosivos durante un rezo posterior a un funeral en la mezquita, tal y como ha recogido la cadena de televisión afgana Ariana.

Asimismo, al menos diez personas murieron y más de 50 resultaron heridas en un atentado con coche bomba en Kabul cuyo objetivo fue el parlamentario Jan Mohamad Uardak, quien escapó con vida al ataque, cuya autoría tampoco ha sido reclamada hasta el momento.

El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Mark Milley, mantuvo recientemente una reunión con los talibán en la capital de Qatar, Doha, en la que incidió en la necesidad de una "reducción inmediata de la violencia" para lograr avances en las conversaciones de paz, ante la negativa de los insurgentes a declarar un alto el fuego.

A los llamamientos se sumó el viernes el primer ministro de Pakistán, Imran Jan, quien reclamó una "reducción de la violencia" que lleve a un alto el fuego en Afganistán tras un encuentro con una delegación de los talibán en la capital paquistaní, Islamabad. Los insurgentes han rechazado por ahora declarar un alto el fuego.