Publicado 29/10/2021 14:00CET

Afganistán.- HRW denuncia los abusos del "manual contra el vicio" empleado por los talibán en las provincias afganas

Archivo - 22 September 2021, Afghanistan, Kabul: A Taliban security guard has words with an Afghan man waiting outside a bank to withdraw money. Photo: Oliver Weiken/dpa
Archivo - 22 September 2021, Afghanistan, Kabul: A Taliban security guard has words with an Afghan man waiting outside a bank to withdraw money. Photo: Oliver Weiken/dpa - Oliver Weiken/dpa - Archivo

Las mujeres y las niñas, objetivos fundamentales de las restricciones

MADRID, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las administraciones locales de los talibán en las provincias del país actúan según un "manual contra el vicio" que impone unas políticas de abusos y discriminación mucho más duras que las, ya de por sí incompatibles con el derecho Internacional, aplicadas en la capital, Kabul, según ha denunciado la ONG Human Rights Watch (HRW).

Este manual procede del llamado Ministerio para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio e incluye ciertas protecciones a la población discriminada que los talibán están ignorando de manera sumaria para centrarse en los aspectos más restrictivos, añade la organización.

Las mujeres y las niñas siguen siendo los principales objetivos de esta cartera, intocable durante el régimen talibán que duró desde 1996 a 2001 y restaurada el 7 de septiembre en lugar del Ministerio para Asuntos de la Mujer. Su manual instruye a los líderes religiosos que eduquen a la población masculina en la figura del "mahram" o acompañante, la única figura masculina a la que las mujeres podrán enseñar el rostro.

Asimismo, el libro ratifica que las mujeres deberán siempre llevar hiyab y velo en público, si bien pide que estas directrices sean cumplidas "de manera fácil y amable". La información recopilada por HRW durante los últimos días niega totalmente este último aspecto. "Los agentes del Ministerio pegan en público a las mujeres que consideran como 'inmodestas' solo por enseñar sus mano o sus tobillos, y pegan a los hombres por recortarse la barba", asegura la ONG.

"Serían pasos positivos si realmente cumplieran con ellos", lamenta la ONG, que por lo menos valora con cierta satisfacción que los combatientes talibán hayan recibido órdenes de suspender los secuestros y de poner fin a "las amputaciones de los ojos, orejas y narices de los prisioneros".

El manual también prohíbe a los talibán el reclutamiento de niños soldado pero Naciones Unidas ha verificado cientos de casos individuales en los últimos años de captación y uso de niños en combate, sobre todo en 2020.

"La visión del mundo y las prácticas abusivas de los talibán han sido relativamente consistentes, como lo demuestra este manual", lamenta la directora asociada para los derechos de la Mujer de HRW, Heather Barr. "Los países que se han pasado los últimos 20 años promoviendo los Derechos Humanos en Afganistán deben negociar con los talibán para tratar de poner fin al deterioro de las violaciones y de los abusos, sobre todo contra las mujeres y las niñas", añade.