Publicado 19/08/2021 11:20CET

Afganistán.- Los líderes políticos continúan sus contactos para atisbar el futuro del Afganistán talibán

Vista general de una calle en Kabul
Vista general de una calle en Kabul - RAHMATULLAH ALIZADAH / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 19 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los líderes políticos afganos han informado en las últimas horas de varias reuniones para tratar de dilucidar el futuro del país tras la toma de Kabul por parte de los talibán, un grupo al que han reclamado que adopte medidas en favor de la inclusividad, la seguridad o la justicia social.

El expresidente Hamid Karzai y el principal negociador de la fallida paz con los talibán, Abdulá Abdulá, han tomado las riendas tras la huida de Ashraf Ghani, que el miércoles reapareció desde Emiratos Árabes Unidos para asegurar que renunció a seguir en la Presidencia y optó por el exilio para evitar un derramamiento de sangre.

Karzai ha informado este jueves en su Twitter de una reunión con el embajador de Pakistán, aunque los encuentros que más expectativas están generando son los convocados con destacados miembros de los talibán, si bien de ellos por ahora no ha trascendido una mínima 'hoja de ruta' de lo que puede estar por venir.

La oficina de Abdulá ha confirmado una reunión el miércoles de tarde con una delegación insurgente encabezada por Jalil Haqqani, en la que se trataron por ejemplo cuestiones relativas a "la unidad y la cooperación por el futuro del país".

Abdulá considera que "la seguridad colectiva de los ciudadanos de Kabul y otras provincias" debe ser "la principal prioridad", lo que pasa tanto por proteger la vida de la población como sus propiedades, después de los incidentes registrados en los últimos días en distintos puntos.

Abdulá, antiguo rival político de Ghani, ha abogado en la reunión por "un Afganistán independiente y unido basado en la justicia", teniendo en cuenta que "la historia demuestra que, en ausencia de justicia social, es imposible proveer seguridad y fortalecer la unidad nacional", apunta su oficina en Twitter.

La delegación talibán, por su parte, habría garantizado que "trabajará duro" para reforzar la seguridad de Kabul, para lo cual ha pedido "ayuda" de otros líderes políticos.

EN CONTRA DEL DIÁLOGO

Otro de los actores políticos de esta amalgama es el vicepresidente Amrulá Salé, que tras la salida de Ghani del país se reivindicó como sucesor legítimo y, de hecho, en Twitter se define como "presidente en funciones" de Afganistán. Su posición es mucho más crítica con los talibán, con los que ha dicho que no negociará.

"Los países deben respetar el Estado de Derecho, no la violencia", ha subrayado este jueves, para acto seguido señalar que "Afganistán es demasiado grande para que lo absorba Pakistán y para que los talibán lo gobiernen". En este sentido, ha rechazado la "humillación" que supondría ceder ante "grupos terroristas".