Publicado 31/10/2020 16:06CET

Afganistán.- Más de 260 civiles han muerto por ataques talibán en Afganistán desde el intercambio de prisioneros

Militares del Ejército afgano en unos ejercicios de las Fuerzas Armadas afganas
Militares del Ejército afgano en unos ejercicios de las Fuerzas Armadas afganas - MINISTERIO DE DEFENSA DE AFGANISTÁN - Archivo

MADRID, 31 Oct. (EUROPA PRESS) -

Al menos 261 civiles afganos han muerto y 602 han resultado heridos por ataques talibán afganos desde el inicio de intercambio de prisioneros entre la insurgencia y el Gobierno de Kabul; un acto que, en principio, iba a facilitar unas conversaciones de paz interafganas todavía bloqueadas casi dos meses después.

Según un informe del Ministerio del Interior afgano publicado este sábado, los talibán han efectuado en este periodo unos 2.000 ataques que, a su vez, se han saldado con la muerte de otros tantos guerrilleros, según el portavoz Tariq Arian.

"Los talibán no han detenido esta guerra injustificada contra su propio pueblo. En cambio, no han hecho sino intensificarla. Hemos liberado a 6.000 prisioneros en aras de un alto el fuego que los talibán no han correspondido", ha denunciado por su parte el portavoz adjunto de Presidencia Dawa Khan Menapal, en declaraciones recogidas por Tolo News.

Según los expertos consultados por la cadena, la actitud defensiva que han adoptado los miembros de las Fuerzas de Defensa y Seguridad Nacional afganas (ANDSF) ha debilitado sus operaciones y fortalecido a los talibán.

"Estamos percibiendo debilidades a nivel de Inteligencia y a nivel de liderazgo a la hora de gestionar a las fuerzas de seguridad", ha lamentado el analista militar Atiqulá Amarjil. "Debemos pasar a la ofensiva", coincide igualmente el experto militar Mirza Mohamad Yarmand.

Los talibán, por su parte han asegurado que no están actuando contra objetivos civiles y que simplemente se limitan a atacar posiciones del Gobierno en zonas teóricamente protegidas bajo el acuerdo preliminar de alto el fuego.

Además, los talibán recuerdan que la liberación de los prisioneros era parte del acuerdo de paz entre Estados Unidos y las milicias y que allí no se establecieron condiciones para reducir los ataques contra las fuerzas del Gobierno afgano.