MADRID 29 Ago. (EUROPA PRESS) -
Los talibán han vetado el acceso de las niñas a la educación secundaria, pero la medida contrasta con el sentir general de la población, ya que nueve de cada diez afganos están en contra de introducir sesgos de género al término de la enseñanza primaria, según un estudio de ONU Mujeres.
El informe, basado en más de 2.000 entrevistas puerta por puerta, estima que el 92 por ciento de la población considera "importante" que las niñas continúen con su aprendizaje, un dato que se eleva al 95 por ciento si sólo se tiene en cuenta los datos de zonas urbanas.
En áreas rurales, un 87 por ciento de los hombres y un 95 por ciento de las mujeres abogan por la escolarización de las niñas, cuyos derechos no han hecho más que recortarse desde que los talibán regresaron al poder en agosto de 2021, dos décadas después del anterior régimen.
Casi tres cuartas partes de las mujeres admiten también que su salud mental ha empeorado, una cifra similar a quienes sienten que no tienen ningún tipo de capacidad de influencia en sus comunidades. La mitad, de hecho, sienten que no influyen en su propia familia y una de cada cuatro no se ven relevantes ni dentro de su hogar.
El 14 por ciento de las mujeres sale de casa sólo una vez al mes y tan sólo el 41 por ciento lo hace todos los días, pese a que entre los hombres la proporción se dispara al 88 por ciento, según otro estudio en el que, además de ONU Mujeres, colaboran la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA).
Según otra encuesta elaborada también por la ONU de manera telemática entre julio y agosto, el 97 por ciento de las mujeres han reconocido que el veto educativo ha afectado en su día a día, mientras que más de la mitad de las ONG que operan en Afganistán advierten de que ahora tienen más problemas para llevar servicios vitales a mujeres y niñas.
Pese a todos los retrocesos, cuatro de cada diez afganas aún se imaginan un futuro en igualdad. "Casi siempre la primera cosa que nos dicen las niñas es que están desesperadas por aprender y quieren tener la oportunidad de recibir educación", ha resaltado la representante de ONU Mujeres en Afganistán, Susan Ferguson.
"Las familias también nos dicen que quieren que sus hijan tengan sueños", conscientes, según Ferguson, de que la formación "puede cambiar la trayectoria vital de una niña en un país en el que más de la mitad de la población vive en situación de pobreza".