Publicado 22/11/2021 12:30CET

Afganistán.- La ONU alerta de las "colosales" consecuencias negativas del posible colapso bancario en Afganistán

Campamento de desplazados en Mazar-i-Sharif, Afganistán
Campamento de desplazados en Mazar-i-Sharif, Afganistán - KAWA BASHARAT / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

El PNUD subraya que "los sistemas financiero y de pagos bancarios en Afganistán están en un estado de caos"

MADRID, 22 Nov. (EUROPA PRESS) -

Naciones Unidas ha alertado este lunes del riesgo de las "colosales" consecuencias negativas que podría acarrear un colapso del sistema bancario de Afganistán y ha pedido que el problema sea resuelto "rápidamente" para evitar este escenario.

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha indicado en un informe que "los sistemas financiero y de pagos bancarios en Afganistán están en un estado de caos" y ha reclamado respuestas para "mejorar la limitada capacidad de producción de Afganistán y evitar el colapso del sistema bancario afgano".

"Proteger un mínimo algo del sistema bancario comercial es clave para mantener los programas humanitarios y otras necesidades básicas apoyadas por la ONU, las ONG y los socios bilaterales", ha señalado, antes de subrayar que "el coste económico de un colapso, con sus consecuencias sociales negativas asociadas, sería colosal".

El PNUD ha resaltado que "cuanto más se tarde en restaurar totalmente el sistema financiero y bancario mayor será el periodo de recuperación debido a la falta de confianza de los mercados internacionales" y ha añadido que "esta erosión es difícil de reparar y podría llevar décadas".

En este sentido, el organismo ha propuesto "una garantía de depósito para los depositantes, una garantía de liquidez adecuada para el sistema bancario para satisfacer las necesidades a corto y medio plazo y garantías de crédito y opciones del aplazamiento de pago de préstamos para la economía real".

El organismo ha abogado además por una coordinación con las instituciones financieras internacionales y ha advertido de que "la falta de datos actualizados y análisis sobre el terreno tendrán que ser tenidos en cuenta" para lograr recopilar datos sobre la situación del sistema bancario y financiero en el país asiático.

De esta forma, ha hecho hincapié en que tras la toma del poder por parte de los talibán en agosto y la imposición de sanciones internacionales, las reservas internacionales de Afganistán quedaron congeladas y se suspendieron las transferencias al país asiático, lo que provocó "un impacto negativo dramático".

"Debido a las limitaciones de liquidez, el Banco Central ha sido incapaz de dar la liquidez necesaria a los bancos para hacer frente a las demandas de retirada de depósitos. Esto ha aumentado las tensiones", ha resaltado, antes de resaltar que las autoridades han limitado las retiradas de dinero.

Asimismo, ha manifestado que los depósitos bancarios en Afganistán han caído de 268.000 millones de afganis (cerca de 2.541 millones de euros) a finales de 2020 a 194.000 millones (unos 1.840 millones de euros) en septiembre de este año y ha agregado que la tendencia actual llevaría esta cifra a los 165.000 millones (alrededor de 1.565 millones de euros) a finales de año.

"El mercado de crédito es otro asunto clave al que hace frente el sistema bancario afgano", ha dicho, antes de detallar que "la capacidad de préstamo del sistema bancario es relativamente pequeña" y que "los bancos han dejado de emitir nuevos créditos".

Por último, ha recordado que las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) recogen que la economía afgana podría contraerse un 30 por ciento entre 2021 y 2022, por lo que ha reiterado la necesidad de medidas "rápidas y decisivas" para hacer frente a la situación.

LOS TALIBÁN PIDEN RETIRAR LAS SANCIONES

Las autoridades instauradas por los talibán en Afganistán reclamaron la semana pasada en una carta abierta al Congreso de Estados Unidos la retirada de las sanciones y la descongelación de los fondos del Banco Central para poder hacer frente a la crisis humanitaria en el país.

La misiva, firmada por el ministro de Exteriores afgano, Amir Jan Mutaqqi, y publicada por su portavoz a través de la red social Twitter resalta que "el pueblo afgano, tras lograr seguridad personal después de décadas de guerra, tiene derecho a la seguridad financiera".

Sin embargo, el representante especial de Estados Unidos para Afganistán, Thomas West, rechazó el sábado la última petición de los talibán al considerar que su conquista del país por la fuerza les ha negado toda legitimidad hasta que demuestren su capacidad para emprender una transición democrática.

"Los responsables del Gobierno norteamericano han dejado claro desde hace años a los talibán que una toma del poder por la vía militar en lugar de una solución negociada provocaría el cese inmediato de toda ayuda no humanitaria, y eso es lo que ha pasado", sostuvo.

Por su parte, la representante especial de la Secretaría General de la ONU para Afganistán, Deborah Lyons, resaltó el jueves que "abandonar al pueblo afgano sería un error histórico" y advirtió de que se trataría de "un error que se ha cometido anteriormente con consecuencias trágicas".

"Con la toma del poder por parte de los talibán el pueblo afgano se siente abandonado, olvidado y castigado por unas circunstancias que no son su culpa", dijo, antes de reclamar que la atención se centre en la población que sigue en el país y que "hace frente a un futuro más duro a corto plazo".

En este sentido, Lyons alertó de que el país "está al borde de una catástrofe humanitaria evitable" y resaltó que las sanciones "han paralizado el sistema bancario", con casi la mitad de la población ante niveles de inseguridad alimentaria equivalentes a los de crisis o emergencia.

"Mi mensaje clave es que la ayuda humanitaria no es suficiente. La comunidad internacional tiene que encontrar urgentemente una vía para dar apoyo financiero a los trabajadores sanitarios en hospitales públicos, el personal en programas de seguridad alimentaria e incluso a los profesores una vez que se cumpla el derecho a la educación de los niños", zanjó.

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