Publicado 15/08/2021 20:34CET

Afganistán.- Los republicanos dicen que Biden tiene "las manos manchadas de sangre" por su gestión de Afganistán

Joe Biden, presidente de Estados Unidos
Joe Biden, presidente de Estados Unidos - ALEX WONG/GETTY IMAGES

MADRID, 15 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un congresista republicano miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Michael McCaul, ha señalado que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, tendrá "las manos manchadas de sangre" por la gestión "absolutamente desastrosa" de la crisis en Afganistán.

"Esto va a ser una mancha para este presidente y creo que va a tener las manos manchadas de sangre por lo que han hecho", ha dicho el representante por Texas durante una entrevista para CNN, en la que ha vaticinado que Afganistán volverá "a un estado anterior al 11 de septiembre, un caldo de cultivo para el terrorismo".

"Odio decir esto, espero que no tengamos que volver allí, pero será una amenaza para la patria en cuestión de tiempo", ha aventurado McCaul, quien también ha tenido palabras para la "absolutamente desastrosa" gestión del secretario de Estado, Antony Blinken.

"Creo que el secretario ha estado desprovisto de toda realidad durante todo este tiempo desde que se tomó la decisión en mayo" de salir de Afganistán. "Creo que es un desastre absoluto de proporciones épicas", ha dicho McCaul.

Este domingo, Blinken defendió también ante la CNN la decisión del presidente Biden de salir de Afganistán, pues en caso contrario "se habrían reanudado los ataques contra las fuerzas" estadounidenses.

"Los talibán no habían estado atacando a nuestras fuerzas ni a las de la OTAN durante el período desde el que se llegó al acuerdo hasta el 1 de mayo", ha explicado Blinken, en referencia al acuerdo de retirada que se alcanzó con los insurgentes en la anterior Administración de Donald Trump.

Los talibán están a punto de recuperar el poder en Afganistán tras 20 años de conflicto, después de una ofensiva fulgurante que les ha llevado a reconquistar la práctica totalidad de las capitales de provincia solo diez días después del comienzo de la retirada definitiva de las fuerzas internacionales, hasta culminar con el comienzo de las negociaciones para una rendición pacífica de Kabul.