Alcalde de Río: "En mis obras para los Juegos no hay presupuestos inflados" (II PARTE)

Actualizado 24/05/2015 12:38:27 CET
El alcalde de Río
Foto: RIO PREFEITURA
Alcalde de Río

RÍO DE JANEIRO, 24 May. (Notimérica) -

   (Segunda parte de la entrevista con el alcalde de Río de Janeiro: Eduardo Paes)

   Notimérica: Precisamente una de las cosas que pedía el COI era la construcción de un campo de golf, que fue uno de los asuntos más polémicos por estar construido, en parte, sobre una reserva natural. ¿Qué pasó exactamente? Usted dijo un día que odiaba haberlo construido, y al día siguiente el presidente del COI, Thomas Bach, dijo que estaba muy sorprendido porque fuera usted quién más presionó para que se hiciera.

   Eduardo Paes: El presidente del COI nunca dijo que yo presioné para hacerlo, eso fue un brasileño, que no sabía inglés e intentó hacer una traducción literal. Dijo que yo estaba luchando para que se construyera. Claro, tengo que hacerlo. ¿Qué es lo que pasa? Hay deportes que no son tradicionales del país y son caros. Hacer un río para hacer canoa slalom no es algo que me haga feliz. Hacer un campo de golf, que es un deporte de élite en Brasil, tienes que hacerlo. La balanza final es lo que vale.

   N: ¿No se podrían haber adaptado uno de los dos campos de golf que ya existían en Río?

   E: No, no se podía.

   N: El campo ocupa un 3% de un parque natural. ¿No hay ningún "crimen ambiental", como dicen los ecologistas?

   E: Claro que no, lo tengo claro. Mira lo que era ese terreno antes [la mayoría del campo se ha construido sobre el descampado que dejó una antigua cementera].

   N: Hay personas que aseguran que dejaron que este terreno se echara a perder a propósito.

   E: ¿Hace 20 años? Cuando empezamos con esto ya estaba degradado, así que no hubo ninguna degradación. Los Juegos tienen esos problemas. No puede ser que las personas digan un montón de bobadas porque eso se convierte en verdad. Por ejemplo, la supuesta investigación del Ministerio Público contra mí, aún hoy no sé nada de eso. No hay ninguna investigación.

   N: Otra de las polémicas es la descontaminación de la bahía de Guanabara, donde se celebrarán las pruebas de vela. Sé que no es competencia del Ayuntamiento, sino del Gobierno del Estado de Río, pero usted es el alcalde, y al final se trata de la imagen de la ciudad. Hablando tanto del legado, ¿no es una oportunidad perdida, haber dejado una bahía limpia?

   E: Para las Olimpiadas no habrá problema. El problema es que se perdió una oportunidad de limpiarla totalmente. Mejoró, pero se podría haber hecho más. Lo único que el Ayuntamiento tenía que hacer era cerrar el vertedero de Gramacho, y eso lo hice hace cuatro años. Ojalá que esta presión de ahora sirva para que la Compañía Estatal de Aguas y Alcantarillado, Cedae (en sus siglas en portugués) se le caiga la cara de vergüenza y haga las cosas.

   N: Sí, pero si ahora que hay tanta presión no se hace nada, ¿qué pasará cuando pasen los Juegos y la bahía deje de estar en el centro de las miradas?

   E: Entonces será un problema de la ciudad de Río de Janeiro, la gente tiene que mantener esa presión. Es patética esa agenda, el alcantarillado es una agenda del siglo XIX, ni siquiera del siglo XX. Yo por mi hacía concesión en todo, esa compañía estatal no funciona.

   N: ¿Dejar las cosas bajo responsabilidad privada significa que funcionarán mejor?

   E: Siempre no, pero en algunos caso... En salud y en educación no puedes. Pero en Niterói tratan todas sus aguas porque hace 15 años hicieron una concesión.

   N: Sí, pero aquí en Río los autobuses son una concesión privada y no por eso funcionan mejor.

   E: La Companhia de Transporte Coletivo (CTC) era mucho peor. Se pinchaban los neumáticos y ni los arreglaban.

   N: Volviendo a Barcelona, todo el mundo está de acuerdo en que la transformación de la ciudad fue un éxito, pero cada vez hay más voces críticas con esa 'ciudad marca', una ciudad escaparate para turistas. ¿Existe un peligro de que eso ocurra en Río, que además tiene un problema de graves desigualdades? ¿Puede ser que las Olimpiadas beneficien a una determinada ciudad, que sea "maravilhosa" para unos cuantos pero muy diferente en la periferia?

   E: Creo que no. El gran legado de Río 2016 es la integración. Si me dices una obra del Ayuntamiento en la zona sur, en las zonas ricas de Río, renuncio a mi mandato. No hay. Los principales corredores de bus (Tranoeste, Transcarioca, Transolímpica) están en los suburbios.

   Lo más burgués que tengo es el centro [en referencia a las obras del Puerto Maravilla], pero el centro es de todos. Ni el parque olímpico está en Barra, está en Jacarepaguá. Los Juegos Olímpicos se harán en las zonas más pobres. La Olimpiada está sirviendo para integrar la ciudad. Normalmente las personas que comentan eso son las que no salen de la zona sur.

   ¿Por qué la señora María de Barra de Guaratiba, un barrio en las afueras, me vota a mí? Porque antes tardaba dos horas en llegar al trabajo y ahora tarda 40 minutos. Hay un discurso de gentrificación, de ciudad marca, de no sé qué...

   Río pasó mucho tiempo siendo la ciudad más dividida, más desintegrada. No puede ser que se diga que se doble el número de hoteles en la ciudad sea malo. ¿Quién usa el hotel? El turista y la señora María que trabaja en ese hotel. ¡Si la mayoría de esos intelectuales que dicen esas cosas se fueran a África de vacaciones yo renuncio a mi mandato también! ¡Pero van todos a Nueva York, a Miami, a París, a Barcelona!

   N: Esas mejoras ocurren, pero uno de los problemas que acarrean es el de los desalojos [en los últimos años se ha desplazado a más de 67.000 personas, según datos del propio Ayuntamiento]. En muchos casos está bien hecho, se indemniza a las personas, se les ofrece una casa alternativa, etc. Pero en otros, se les coloca con Minha Casa Minha Vida, el programa federal de vivienda pública, a 40 kilómetros de sus casas originales. ¿No se está desplazando a los pobres a la periferia?

   E: Eso no tiene nada que ver con las Olimpiadas.

   N: Pero sí con los cambios que está viviendo la ciudad, principalmente por las Olimpiadas.

   E: La mayoría de casos tienen que ver con casas que están en áreas de riesgo, y el Ayuntamiento siempre da tres alternativas: un apartamento donde sea, una indemnización o tener un 'alquiler social' hasta que se muden a un apartamento más próximo. No hay escenas de familia siendo desalojadas con violencia. No existen, todo se hace con consenso.

   N: ¿Pero todos los esfuerzos y el dinero que el Ayuntamiento invierte para desalojar a esas personas no podrían aprovecharse para mejorar la zona?

   E: No, porque es una franja de protección ambiental. No está permitido construir. Todas esas casas están a la orilla de una laguna, no se puede.

   N: La violencia es otro de los problemas endémicos de Río. ¿Cambiaría alguna cosa de la política de seguridad del Estado? El proyecto de las UPPS fue muy bien evaluado cuando se puso en marcha, pero ahora parece que está dando señales de agotamiento. La semana pasada murieron 12 personas en favelas teóricamente pacificadas.

   E: Es un gran desafió de Río, la ciudad avanzó mucho con eso. Las UPP son el camino correcto, pero hay que hacer adaptaciones. Obviamente hay problemas.

   N: La violencia en Río tiene mucho que ver con el tráfico de drogas. ¿La legalización es solución?

   E: No tiene que ver con las drogas. En Barcelona encontrarás tanta cocaína o marihuana como aquí. El problema aquí no es la droga, es el control armado del territorio, que es una característica propia de la violencia de la ciudad. La milicia tiene que ver más con el territorio que con la droga. No sé si legalizar resolvería eso.

   N: Hablemos de otro tipo de crimen. El escándalo de Petrobras. ¿Qué piensa de la imagen que está dando de Brasil?

   E: Sólo puedo decir que en mis obras no hay presupuestos inflados. Lo de Petrobras es una vergüenza.