Aldo Dávila: la historia del primer congresista homosexual de Guatemala

Publicado 08/07/2019 13:42:12CET
Aldo Dávila en rueda de prensa
Aldo Dávila en rueda de prensa - TWITTER

   GUATEMALA, 8 Jul. (Notimérica) -

   Aldo Dávila, activista de 41 años, es el primer hombre homosexual en ocupar una silla en el Congreso de Guatemala. Su país es uno de los menos inclusivos con el colectivo LGTBI y uno de los que presenta más diferencias por razón de género. El político ocupará su escaño el próximo 14 de enero, tras los resultados obtenidos el pasado 16 de junio, junto a los otros tres diputados electos del partido WINAQ, fundado por la indígena guatemalteca Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú.

   Desde muy joven Dávila ha expresado su sexualidad sin intentar ocultarla y ha recibido abusos y acoso durante años por parte de compañeros pero también del propio director de su colegio, que actualmente tiene una orden de captura por delitos de odio perpetrados incluso años después de dejar el centro educativo, acosándole por las redes sociales. Su familia siempre profesó la fe católica, pero por motivo de cercanía y practicidad le enviaron al colegio evangélico donde se produjeron los abusos.

   Su vida privada se complicó aún más cuando siendo adolescente quedó huérfano de padre y tuvo que hacerse cargo del sustento de su familia. Casi simultáneamente fue cuando empezó a plantearse su sexualidad y a sentir los prejuicios sociales y las presiones familiares y religiosas. Años después contrajo el VIH y siempre recibió los tratamientos pertinentes por lo que, aunque no esté curado, ya no puede contagiar el virus.

   Ahora que forma parte del Congreso, Dávila tendrá más oportunidades de mediar públicamente por los derechos del colectivo LGTBI y también de las mujeres, de quienes siempre ha sido defensor. El activista defendió en una entrevista para 'El País' que su agenda "es la de los derechos humanos de las poblaciones históricamente excluidas -juventud, mujer, pueblos indígenas, personas con discapacidades, personas que viven con VIH- y, obviamente, la de la diversidad sexual".

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